Colaboración por Camila Farías
Apasionada. Lectora, y a veces, escritora. Siento a flor de piel y amo ciegamente. Enamorada de Italia y la buena comida y los objetos vintage. Escribo lo que siento y veo. Blog

No veo la hora de que llegues para estar contigo, para empezar a compartir y para que juntos podamos hacer crecer un lazo inquebrantable.

Hace unos días creía que mi vida estaba tomando un camino equivocado, que nuevamente jugaba contra mí. Pero es como dicen, todo lo bueno lleva su espera… ¡Y esta espera, es la que más vale la pena! Un amor está en camino. Un amor irrompible, que va más allá de los límites, un amor profundo y leal. Sé que va hacerme sentir más viva, me va a hacer más responsable y querida. Me voy a enamorar (mucho más de lo que estoy) cada segundo un poco más.

¿Cómo es posible que una cosita chiquitita pueda ser tan inmensa?

Mi primer ahijado. Estoy segura que quizás tendré otros, a los que amaré por igual pero este sin dudas, va a superar cualquier límite de amor que exista… No tiene ni dos meses de vida, que ya lo amo. Me hace sentir especial, de repente, todo está bien.

A 234 días de que estés en mis brazos, quiero decirte que eres mi poroto, mi bebé y que voy a cuidarte tanto pero tanto. Me hiciste tan feliz, ahijado. No veo la hora de que llegues para estar contigo, para empezar a compartir y para que juntos podamos hacer crecer un lazo inquebrantable. Se me llenan los ojos de lágrimas al escribir esto, pero es que francamente, te espere tantísimo desde que tengo memoria.

Te amo con mi alma, mente y cuerpo.