Colaboración por Valeria Mora
Soy una joven viajera tratando de seguir mis sueños, descubrir el mundo mientras me descubro a mí misma. Blog

Y tú estás ahí, sentado en tu escritorio.

«Cada quien encuentra el pan del tamaño de su hambre». Esta famosa frase de Don Arnoldo Herrera inconscientemente marcó mi camino como persona. Crecí escuchando esto pero no creo haberlo comprendido sino hasta hace poco. Desde que llegué a vivir a Brasil, amigos y conocidos me han preguntado sobre el viaje, que en dónde estoy, que cómo llegue aquí y cómo me financio, entre muchas otras cosas (las personas pueden ser muy creativas). Hasta he recibido algunos mensajes felicitándome por lo que hago… Honestamente no creo que deba ser felicitada por vivir, no me mal interpreten, no estoy siendo mal agradecida. Es demasiado lindo recibir estos mensajes pero yo sólo estoy viviendo, no debería ser admirable que alguien quiera hacer lo que le gusta, ser feliz debería ser la regla, no la excepción.

Después de recibir todas estas reacciones comencé a analizarlo y la verdad no creo tener nada diferente, no creo que la vida haya sido más fácil para mí, no tengo nada que los demás no tengan, sólo creo fielmente en mi derecho a ser feliz haciendo lo que me gusta. Espero algún día poder contar buenas historias y responder con un sí cuando alguien me pregunte que si tuve una buena vida.

Y es que puede que nunca nadie se los haya dicho pero, hay un mundo completo esperando a que se decidan a ir por él. Por mucho tiempo me aterró la simple idea de salir del patrón y comenzar a viajar pero, ¿por qué no hacerlo? Mario Benedetti dijo: «sólo imagina lo precioso que puede ser arriesgarse y que todo salga bien», así que me arriesgué y todo está saliendo bien,

Curiosamente a 100 metros del lugar donde estoy viviendo ahora en Rio de Janeiro me encontré una pared que dice «libere sus sueños» y creo que eso es justo lo que necesitamos, liberar nuestros sueños para poder correr tras ellos, liberarnos de las «obligaciones» sociales, comenzar a hacer las cosas porque nos gustan no por que tenemos que hacerlo para agradar a alguien… ¿qué pasará si te arriesgas a ser feliz?