Colaboración por Elizabeth Gonzales
Sé que aún no he vivido lo suficiente, pero he tenido muchas experiencias que han ido cambiando mi perspectiva sobre el mundo, y es por eso que hoy he decidido empezar a decirle al mundo quién soy y para qué estoy aquí; ¿cómo lo haré? escribiendo. The Owl Girl

Una sola decisión, puede cambiar toda tu vida.

Toda nuestra vida está en un constante caos, cada segundo, cada paso que damos, cada acción y cada decisión es completamente definitiva para nuestro futuro. Pero, ¿qué es el caos?. El caos según la RAE, es la confusión o el desorden, el comportamiento aparentemente impredecible de algunos sistemas dinámicos. El caos es la incapacidad del hombre de atender todos los hechos en un espacio y momento determinado; el caos es el azar, es lo aleatorio, es la duda y la incertidumbre.

El caos es lo antagónico, pero a la vez lo necesario. El caos convierte la vida de todos nosotros en una constante lucha. Sin caos no conoceríamos la calma. Sin caos no podríamos avanzar en nuestros caminos.

Todos formamos parte de un gran sistema, nosotros mismos somos un sistema, complejo y único, y una pequeña variación, un simple acto o decisión puede alterar por completo el dinamismo. Cada acción nuestra desencadena una serie de consecuencias que se pueden evidenciar en nuestras vidas, a corto o largo plazo.

Un proverbio chino dice que: “el simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo” o que “el simple aleteo de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo”. Y aunque parezca sorprendente, este efecto, el efecto mariposa, se evidencia cada día en nuestras vidas. Tan solo imagina, que el día de hoy despertaste tarde y perdiste el carro al trabajo, ya es muy tarde, y lo único que te queda es esperar. Mientras vas en el siguiente carro, observas aterradoramente, que le ocurrió un accidente al auto que perdiste. Definitivamente si hoy despertabas a tiempo, hubieses perdido la vida o quedado lastimado al menos. Siempre existe una probabilidad de opciones y consecuencias con respecto a lo que hagamos o no.

Toda mi vida he vivido en un constante caos, pero no lo había notado hasta ahora, que las reacciones de mis actos suelen ser dolorosas. A veces creo que por fin ha llegado la calma y el orden, hasta que una sola decisión, altera nuevamente mi mundo. Tal vez la teoría del caos, sea la respuesta a no poder conseguir la perfección, a no poder lograr el equilibrio en todos los aspectos de mi vida: familia, trabajo o amor.

Estos últimos meses han sido completamente caóticos para mí, nunca antes había sentido tanto arrepentimiento por mis acciones. Es complicado e irónico, porque este escrito es producto de mi caos interior, de los sentimientos que experimento en este momento, y nada de esto hubiese sido posible, si anoche no hubiera tenido esa terrible pelea, la cual no hubiese ocurrido si no hubiese dicho esa serie de cosas que dije impulsivamente, a raíz de una mentira que descubrí. Todo esto no hubiese ocurrido si tan solo hubiese aprovechado realmente el momento al lado de Él, y me hubiese ido a caminar o comer solo a su lado, sin que me importara oír al resto del mundo. Y definitivamente tal vez, hoy no me sentiría tan vacía si nunca lo hubiese conocido, si aquel día que lo vi por primera vez, yo hubiese tomado otro camino, o hubiese estado en otro lugar y con otras personas la primera vez que oí su nombre. Si nada de eso hubiese pasado, jamás me habría enamorado de él, y hoy no me sentiría tan abatida. Y si jamás lo hubiese conocido, hoy no estaría en el lugar en donde me encuentro, un segundo mundo caótico, en donde debo luchar contra otros sistemas cada día. Sin embargo, todo ya está hecho, y solo me queda afrontarlo, tomar aire, darme prisa y continuar. Sé que hay muchos “hubiese” en este párrafo, y soy consciente de que son palabras muy nocivas, que ya no puedo retroceder el tiempo y cambiar mis acciones, ya no puedo luchar contra el caos.

Sin caos, no conoceríamos la calma, sin caos no podríamos avanzar en nuestros caminos. Sin caos no conoceríamos la felicidad. Solo nos queda continuar, y no tomar a la ligera nuestras acciones, pues no podemos controlar la magnitud de los efectos que estas pueden desencadenar en nuestras vidas.

Hoy simplemente quiero olvidar todo el caos que me rodea, quiero cerrar los ojos y poder encontrar mi paz, quisiera hallar nuevamente mi esencia e impregnar el espacio de ella. Pero, sin mi caos, no sería nada.