Colaboración por Carmen Perea
Un día llamaron a esta mente caótica "pequeña de dudas infinitas", y creo que no existe mejor descripción... Blog

Dos etapas cruciales.

Pienso que la vida podemos dividirla en muchas etapas dependiendo de los factores que usemos. Pero sin duda creo que una de las mejores clasificaciones es una tan simple pero a la vez tan difícil como la que depende de tu compañía. La vida se puede dividir en dos únicas etapas que van alternándose entre ellas y que creo que en lugar de arrepentirnos y lamentarnos debemos aprovecharlas. Aquí están:

1. Etapa de la soledad

Esta es sin duda una de las etapas más satisfactorias que tenemos. Es la etapa en la que ridículamente nos rallamos por todo, no le vemos el sentido a nada, nuestra autoestima está por el suelo y nos pasamos el día embajonados y preguntándonos por qué otros sí y nosotros no. Vale, esto es lo típico que hacemos porque no nos hemos parado a pensar en que la soledad es una etapa en la que en lugar de estar pensando en otras personas y pasándolo mal, debemos estar dedicando este tiempo que no recuperaremos en querernos, valorarnos y estar con nosotros mismos.

La sociedad ha tildado a la soledad eternamente como algo negativo, cuando en realidad es inmensamente necesaria para conocerse a uno mismo, para encontrar nuestro norte, lo que queremos, lo que buscamos, lo que anhelamos, lo que nos mueve.

Con esto me refiero a que en vez de estar tirado lamentando que estás solo, disfrútalo; es un tiempo exclusivo para ti, para hacer lo que quieras in tener que darle explicaciones a nadie. Te exijo que salgas, hagas deporte, patina, corre, canta, baila, lee, aprende nuevas cosas, dibuja… En definitiva dedica este tiempo a quererte a ti mismo. A darte cuenta de que tú felicidad no depende de nadie más que de ti. Hazme caso y aprovecha estos capítulos de soledad que tengas a lo largo de tu vida porque son los que te van a dar la base para la siguiente etapa.


2. Etapa de la compañía

Esta etapa es igual de bonita, pero diferente. También es necesaria, pues como seres humanos, a todos nos gusta estar acompañados en algún punto de nuestra vida.

Esta la etapa en la que quieres y te sientes querido. En la que ya no sólo estas tú y tu felicidad, sino que ésta la compartes. Esta etapa es en la que estás compartiendo tu tiempo con alguien, un tiempo preciado que no volverá y que es lo más preciado que tienes.

Y no me refiero a amigos. Me refiero a una persona que ha dejado su etapa de soledad para compartirla contigo. Y aquí está la base a la que me refería. Sí tú no te quieres a ti mismo no puedes querer a nadie. Si no has pasado por la etapa de soledad, no estás listo para la etapa de compañía.

Y lo más importante, si no te valoras, nadie te valorará. Por ello en la etapa de soledad tienes que forjarte este cimiento para seguir siendo feliz en compañía.

Esta etapa yo la veo como algo muy serio y que requiere de madurez para afrontarla. Para mí una relación es un paso muy grande, ya que no estas tú solo, hay una persona que en cierto modo depende de ti. Por eso creo que para afrontar una relación tienes que estar seguro de que tu felicidad va a ser superior a la de tu soledad. Sino, pierdes el tiempo.

Como conclusión creo que si no aprovechas cada etapa, sobretodo la de soledad, no podrás disfrutar del resto de situaciones que se te presenten. Así que amigo, quiérete y valórate. Sé que es un proceso lento y difícil, pero poco a poco lo acabas consiguiendo y disfrutando de la vida plenamente.