Colaboración por Audry Carruyo
Una mujer soñadora y amante de la vida, buscando dejar una huella en el mundo.

Pero yo no puedo seguir esperando a que lo seas.

Me he dado cuenta de que te amo, que te amo más que a mi vida, más que a nadie en este mundo e incluso más que a mí misma, porque te amo con el alma, con el corazón y con todo aquello que incluso no sé que tengo, porque te amo con alegría, con lágrimas y con tristeza, porque a pesar de que te amo, he entendido que no podemos estar juntos.

He pasado noches y días pensando en este momento, en este momento en que pueda tomar la difícil decisión de marcharme, sí, marcharme incluso estando enamorada de ti, tan enamorada, que de sólo pensar que ya no sabré de ti a diario me parte el alma en mil pedazos, pero me he dado cuenta de que me duele más tu actitud, tu manera de no decirme nada, de hacerme sentir sola incluso estando acompañada, porque he esperado tanto de ti que no he recibido nada a cambio, porque ya no puedo seguir mirando mi teléfono esperando una llamada, un mensaje o una señal que me haga sentir amada, porque a pesar de que me digas que me amas tus acciones dicen lo contrario.

Me dicen que aún no estás preparado para ser lo que necesito, pero yo no puedo seguir esperando a que lo seas. He decidido marcharme, alejarme por mi bien, porque no puedo estar aquí mientras tú maduras y decides ser lo que necesito, porque aunque el destino siempre busque la manera de unirnos he decidido que necesito labrar otro destino, otro destino en donde no estés, en donde tu recuerdo no me persiga y en donde no espere que vengas a buscarme y tengamos ese felices por siempre que tanto deseamos. Te amo tanto que he decidido marcharme, he decidido luchar, pero esta vez no es por ti, es por mí, por mí misma, por mi felicidad, porque entendí, que la felicidad no está a tu lado, está en mí.