Colaboración por Sandra Marín
Sigo, sigo caminando, volando y explorando. Porque me falta camino y me sobran maletas. Blog

Busco a un hombre de este mundo, que me haga tocar el cielo.

Busco a un hombre que no libre por mí las batallas, sino que se ponga el casco y las botas y luche conmigo mano a mano. Pero que se quede en casa a esperarme si es necesario, para que salga yo sola a enfrentarme a mis miedos.

Busco a un hombre con el que ver el fútbol, aunque seamos de equipos rivales. 

Busco a un hombre que me cocine algunas noches y que esté dispuesto a probar mis experimentos en la cocina.

Busco a un hombre que deje que me quede dormida en su pecho, pero que me despierte suavemente cuando se le haya dormido el brazo.

Busco a alguien con quien hablar de mis ideas locas, con quien discutir sobre cómo arreglar el mundo, que me deje hablar largo y tendido. Pero que si me voy por las ramas, sepa callarme con un beso.

Busco a un hombre que no tenga miedo de decirme que esa camiseta me queda fatal, pero que me haga sentir la mujer más bella del mundo aun yendo en pijama.

Busco a un hombre que sea paciente si me paso una hora arreglándome, pero que quiera despeinarme después de cada fiesta.

Busco a alguien que baile conmigo aunque no se sepa la canción, que cante hasta quedarse sin voz y que se ría tanto de como desafino yo, como de como lo hace él.

Busco a un hombre que se preocupe por mí, pero que no me sobreproteja. Alguien que deje que sea la mujer madura y responsable que soy.

Busco a alguien que venga a hacerme sopita cuando estoy mala, aunque le tenga que ir diciendo yo cuál es la receta.

Busco a alguien que no se asuste de mis manías y que me confiese sin vergüenza las suyas también.

Busco a un hombre libre de pensamiento, con ganas de afrontar la vida y de superarse día tras día. Alguien que quiera compartir su aventura conmigo.

Busco a un hombre real, con sus virtudes y sus defectos.

Busco a un hombre de este mundo, que me haga tocar el cielo.