Es muy difícil la vida cuando sientes que la persona que más debería alentarte, hace todo lo contrario.

A medida que creces, ves que muchos de los niños y niñas que te rodean tienen una magnífica relación con sus padres, y no entiendes por qué la tuya no es igual de buena como la de los demás. Ser hija de padres adolescentes y divorciados es un tema bastante difícil, pues mi madre me tuvo a los 16 años, por esto pienso yo, fue difícil tener una buena relación conmigo, ya que ella quería vivir su vida, y yo me interponía en eso. Yo estaba allí viviendo con mi abuela la cual me protegía de los regaños de mi mamá, siempre. 

Luego llegó mi hermano, y, evidentemente ella me hizo a un lado, al igual que mi padre, por su orgullo de tener un hijo varón.

A esta altura de mi vida sigo teniendo una relación inexplicable con ella. Económicamente me ha apoyado en todo, en mi carrera universitaria, y continúa haciéndolo en cada paso que doy. Pero a pesar de apoyarme en este sentido, ella no cree en mí, me dice que no lograré conseguir un buen empleo, porque no soy segura de mí misma, que no conseguiré un buen esposo.

Todo lo que hago, pienso o digo le molesta, es triste levantarme en las mañanas con gran entusiasmo y verla ahí mirándome mal, o diciéndome alguna cosa desalentadora al desayuno, cuando yo esperaría que ella me dijera palabras cargadas de mucho amor. Así, todo se torna difícil; quieres tratar de ignorar esas palabras pero te marcan de por vida.

Ella dice que yo la odio y que soy una desagradecida, porque la mayoría del tiempo no tengo una cara de felicidad, pero yo la amo y espero que algún día todo mejore, porque realmente he puesto de mi parte y cada día lo sigo haciendo a pesar de recibir cosas negativas de ella la mayor parte del tiempo.

Es muy difícil la vida cuando sientes que la persona que debería alentarte, es la que está diciéndote cosas negativas todo el tiempo.

Sin embargo, a pesar de esto creo que es un buen motivo para seguir adelante y demostrarle que puedo lograr muchas cosas buenas. Algún día estará orgullosa de mí y yo dejaré de estar triste la mayor parte del tiempo.