Tú a lo tuyo y yo a lo mío, ¿era eso lo que quisiste decirme cuando te fuiste?

Aún no entiendo por qué desapareciste ese día. No sé qué fue lo que te llevó a dejarme y contigo te llevas como si nada nuestras bromas, paseos, charlas y risas. Te llevas varios de mis momentos felices y sé que lloraré por ti, lo cual es una locura, y todo pasará, hasta el dolor que siento en estos momentos. Mi único problema es, ¿te olvidaré realmente?

¿Sabes? Te recuerdo mucho, te recuerdo cada día y en mi mente te cuento todas las nuevas noticias, todo lo que hice en el día, porque al menos ahí siento que me escuchas y respondes.

He repasado cada frase, cada palabra. He repasado incluso cada paso que he dado contigo, pero no caigo. No caigo en QUÉ te llevó a desaparecer. Créeme cuando te digo que lo he repasado todo.

¿Sabes? Decidí perdonarte, pero olvidarte es una batalla un poco más complicada. Pero, ¿sabes otra cosa? Lucharé, tal y como me decías que hiciera por todo lo que quería, aunque tú dejaras de hacerlo por nosotros.

Estoy intentando recomponerme, coger impulso, ya sabes, “la vida pone obstáculos, pero nosotros decidimos superarlos o parar”, eso era lo que me decías.

¿Sabes? Seguramente, algún día, todo el dolor se habrá ido, pero ¿y tú? ¿te habrás ido tú de mí?

Se habrán ido las bromas, los paseos, las canciones, se habrá ido incluso el bar donde solíamos ir a beber, pero, ¿te habrás ido tú de mí?

Y ¿sabes una última cosa? viniste y no para quedarte en mi corazón.

Te fuiste, y espero que no sea para volver.