Colaboración por María Virginia Semerene
¿Por qué si realmente existen tantos hombres y mujeres buenos/as no los encontramos ni tenemos la suerte de conocerlos?

¿Por qué si existen tantos hombres y mujeres buenos/as no los encontramos ni tenemos la suerte de conocerlos?

¿Mujeres buenas? Las hay; fieles, cariñosas, dispuestas a entregar el corazón y hasta con ese ímpetu, esa fragilidad disfrazada de soberbia que a cualquier hombre haría suspirar. Hombres buenos también, sería injusto no concederles el beneficio de la duda, porque muchos lo merecen, porque muchos lo son y también están dispuestos a entregarse, a que los quieran y valoren.

Sí existe el hombre educado, caballero y atento que todas deseamos y merecemos, también la mujer inteligente, bonita y con buenos sentimientos con la que todo hombre sueña; «Bonhomía» quizás esa sea la palabra adecuada para describir estas personas. Pueden pensar que no sé dé que hablo, que quizás nunca me he enamorado y me tomo la libertad de escribir de algo que ni conozco, para muchos una descripción algo exagerada, y quizás lo sea, solo si no tomas en cuenta los tácitos defectos innatos que poseemos; pero sin desviarme, precisamente por tener la suerte de toparme con personas de esta índole es que me tomo el atrevimiento de plasmar mi perspectiva del ¿por qué, si realmente existen tantos hombres y mujeres buenos/as no los encontramos ni tenemos la suerte de conocerlos? o eso pensamos.

Simple, él o ella está detrás del que no lo merece, del que por una u otra razón, con palabrerías, acciones o quizás hasta el mismo rechazo los tiene amarrados, embobados y haciéndolos pensar que lo que vale la pena cuesta, y con esto no pretendo quitarle a esta acertada frase su realidad, pero no aplica en el amor; el amor no duele, no te hace sufrir, es bonito, acendrado y etéreo; y este último adjetivo es el que me lleva a afirmar que por eso lo pasamos desapercibido.

No te ama aquel que tienes que estar buscando todo el día, al que debes vigilar pues en la primera oportunidad puede tener un ¨resbalón¨, aquel que te hace pasar las noches en vela pensando en él ¿por qué me lastimo de esa manera?, en si tendrás la culpa, ¿Qué tengo que hacer si quiero ser suficiente para ella o él?, y la monda respuesta es NADA, nadie necesita hacer nada para agradar, conquistar o tener a otra persona a su lado; hay 7.432.144.762 personas en el mundo, y TE ASEGURO que muchas de ellas estarían encantadas y orgullosas de tenerte a su lado; seguramente están igual que tú, buscando el amor, buscando a quien les haga sentir las cosas más maravillosas del mundo, que les dé razones para desear compartir cada mañana, ese que los complemente y de fortaleza día a día, alguien, por quien atreverse a hacer cosas nunca imaginadas valga la pena, con quien el preocuparse o estar atento de sus necesidades sea un placer compartido; y existen, me cercioro de ello cada día, por eso te pido que no te conformes con menos, que solo aceptes aquello que sientas es suficiente para ti, no con superioridad y prepotencia, más bien con orgullo y amor propio, teniendo en cuenta lo valioso que eres.

Dicho esto solo me queda sentenciar: ESPÉRALO/A, tarde o temprano llegará; pero abre bien ojos, mente y alma, quizás aquel que te haga sentir lo que realmente es EL AMOR está a tu lado, haciendo cosas grandiosas por ti y vive día a día con ademán de llamar tu atención, de hacerte la persona más feliz del mundo; pero tus ojos están puestos en lo difícil, lo que cuesta, y peor aún, en la persona que no haría por ti ni la mitad de lo que mereces.