Colaboración por Daniela Ramirez
Enamorada de la vida, fanática de las letras, curiosa empedernida.

El momento para cumplir tus sueños es ahora.

Antes de una casa grande, un auto y un perro… Mi vida la quiero disfrutar con una maleta en la mano, y mi familia en la otra. No quiero esperar a tener 65 para poder viajar por el mundo, vivir experiencias nuevas, conocer gente como yo. No quiero tener el cuerpo cansado, el alma agotada, las energías apagadas.

No hay peor error en la vida que dejar tus sueños para un después incierto. ¡Vívelo ahora! ¡Disfrútalo ahora! ¡Arriésgate!

Me quita el sueño poder pasar un año planeando, ahorrando y organizando para después vivir un mes disfrutando, riendo, saciando mi curiosidad. Mis planes son en grande, no me conformaré con menos de lo que sueño. Te aconsejo lo mismo.

Este nuevo año trae energías nuevas, corrientes de pensamiento distintas, nace esperanza y ganas de experimentar, de reinventarse… ¡No las desperdicies!

Yo ya me propuse una meta, una del tamaño de mis sueños. Ya empecé a crear un plan maestro, uno que me lleve al éxito…. Sólo un sueño, sólo una estrategia.

La razón, a mi parecer, de por qué el ser humano a veces no cumple sus sueños es por falta de enfoque… Nos falta perseverancia, anhelas algo hasta que otro sueño se cruza como una flecha fugaz por tu mente y te desconcentras. Corres detrás de ese otro anhelo y luego algo más te hace nuevamente voltear la cabeza de tu nueva meta… ¡Ya no más!

Corran detrás de un sueño y cúmplanlo. Una vez ya victoriosos, propónganse otra meta y lleguen hasta el final. Las ansias de cumplir un anhelo e ir por otro te hará perseverante, constante, imparable. Llegaras al final de tu vida ya cumplido, con un arsenal de historias y anécdotas que contar a tus nietos. Con la capacidad de motivar a quienes saltan de un sueño a otro sin cumplir ninguno. Llegarás siendo una persona sabia, y no anciana.

Mi mayor miedo es llegar a una edad madura y no tener qué decir, sólo advertir a la gente lo que no hacer sin siquiera ser capaz de poder aconsejar y ayudar. ¿Y es que cómo puedes aconsejar a un ser querido hacer algo que ni tú mismo pudiste hacer?

La experiencia te hace sabio… Busca la sabiduría, está en el diario vivir y ahí está la clave… ¡Vive! Que no te lo cuenten, hazlo. No recibas advertencias, recibe consejos. Escucha a la gente que apostó por un sueño. Que el soñar y actuar vayan siempre de la mano.

Y es que dicen por ahí…“el que no se arriesga, no cruza el río”.