Colaboración por Eryka Poblete
Nómade pero ni tanto. Adicta a los libros y el café, libre y carismática, duermo poco, sueño harto... En realidad duermo mucho.

Quien te quiere, no te conquistará con versos de mentira sólo para llevarte a la cama, te conquistará para tenerte en ella, cada día.

Seguro alguna vez te sentiste como una princesa. Te sentiste atraída por ese príncipe que tanto soñaste, por el ideal de hombre que te contaron durante toda tu infancia. Sentiste que te trataron como una linda rosa, pero lamentablemente te dejaron marchitar…

Déjame pedirte un favor; si alguna vez tienes una hija, no le vendas el cuento del príncipe azul, por favor. Porque seguramente ese mismo príncipe se encargará de romperle el corazón.

No quiero ser aguafiestas, ni decirte que todos los hombres son iguales, pero es necesario entender la realidad. Si quieres evitar un mal rato o si no quieres salir trasquilada, necesitas saber que no todo es color de rosas, que el príncipe azul no existe y que los versos algunas veces vienen acompañados de otras intenciones.

La inocencia siempre es buena, en su justa medida, como todo en este mundo. Por eso, no dejemos de creer en el amor, pero cambiemos esa historia de los cuentos de príncipes azules que no existen, y comencemos a enseñar y practicar la realidad. No para evitar el dolor, sino más bien para erradicar la mentira, la galantería barata y detener las lágrimas de quienes no las merecen. 

Si alguien te quiere y quiere tenerte a su lado, no te conquistará con versos de mentira sólo para llevarte a la cama, te conquistará para tenerte en ella, cada día… eso es lo que hace el verdadero hombre que te quiere como una princesa. 

Príncipe azul en estos tiempos actuales podría llamarse a la persona con quien te permites divertirte y aceptar no involucrar sentimientos, algo así como un cuento. Puedes creer en ello, pero no es real. Puedes permitirte creer en él, cada noche antes de dormir. 

Pero el verdadero príncipe azul, no será el de las películas, sino un hombre de carne y hueso, con sentimientos, defectos y errores a cuesta. Será el que te haga ver la perfección en lo imperfecto.