Colaboración por Joel Yañez
Estudiante, lector y escritor por pasión. Tengo la firme convicción de que en el silencio y el vacío de pensamientos es cuando uno puede encontrarse consigo mismo y hacer algo para lo que verdaderamente existe.

¿Tienes los pantalones bien puestos?

Me quise escapar de un mundo vacío de emociones vibrantes y probé cosas que cobardemente me llevaron a un muy penoso lugar… Me quise escapar de un corredor donde todos empujan y nadie se detiene a pensar cuál es realmente su camino, el correcto. Me quise escapar de la pesada rutina y de esa abrumadora cotidianidad cargada de problemas que no intentaba resolver, quizá, porque no me detenía a pensar cómo…

Y queriéndome escapar… me encontré con que me había encerrado en soledad en un frío lugar irrealUn lugar donde preside la oscuridad oculta detrás de una aparente y fugaz alegría. Tan fugaz y tan aparente que cuando ya no estaba me devolvía un vacío que parecía imposible llenar.

Y un día llegó el momento en el que me enfrenté conmigo mismo y asumí que; huyendo del mundo, creyéndome ser mejor, escondía para mis adentros; una profunda cobardía.

Cobardía que me hacia esquivar, la verdadera responsabilidad: la de VIVIR. Mano a mano le jugué una partida a la reina de todos los males; y en la última carta ella me dejó el desafío de ser libre en un mundo que te aprisiona por vivir para donde va la corriente.

Fue en ese momento cuando entendí que hay que tener los pantalones bien puestos. 

Entendí que hay que tenerlos bien puestos para desafiarse a ser libres y no ir para donde va la corriente…

Entendí que hay que tenerlos bien puestos para asumir la responsabilidad de vivir.

Entendí que hay que tenerlos bien puestos para jugárselas cada momento por nuestros sueños, que son los que nos mantienen despiertos y verdaderamente respirando.

Y todo eso pasa por una decisión.

Una pequeña gran decisión de ajustarse bien los pantalones, asumiendo la hermosa y firme responsabilidad de vivir. 

¿Cuál es tu decisión?