Colaboración por Madeleine Sanchez
Siendo todo. Capaz de volar sin despegar los pies del suelo. Blog

No te quites la oportunidad de vivir algo inesperado, algo loco, algo impensado.

No tenía yo idea de su existencia y estoy segura de que él tampoco de la mía. Siempre he sido fiel creyente del destino, defensora al 100% de las conspiraciones de la vida, llena de mis propios argumentos que me hacen hoy estar segura de que aquella noche ya estaba destinada a ser nuestra. No sé cómo apareció tan cerca de mi vida para que solo una noche de insomnio nos llevara a todo esto, pero nos encontrábamos justo ahí, él en su pedacito que le tocaba en el mundo y yo en el mío, con la noche llena de incertidumbre que nos cobijaba a cada uno, la misma que se mostraba tan larga y sola para llevarnos a escribirnos los primeros ‘hola’.

Claramente seguíamos siendo dos completos extraños a los que su momento de encontrarse les había llegado, no sé porqué tenía que ser él y porqué tenía que ser yo, como fiel creyente del destino no me gusta cuestionarlo, considero que cada uno de los acontecimientos que nos sucedan en la vida están predestinados, sin embargo podemos ser capaces de modificarlos si estos no nos gustan o agradan del todo, tenemos la capacidad de movernos, de rechazarlos e incluso de salir corriendo, pero, yo no lo hice, yo no corrí y él tampoco, nos dejamos suceder. Fue de esas veces en las que presientes que algo increíble va a pasar, la plática cada vez fue más envolvente, y las sonrisas se empezaban a escapar.

Sin darme cuenta me encontraba ya buscando sus buenos días al despertar y no quería irme a la cama sin decirnos buenas noches, hizo falta poco tiempo para sorprenderme a mí misma sintiendo  tantas ganas de verlo, de estar con él, de poder conocer los gestos que hace al hablar, al reír, las manías que tiene al estar nervioso.

Comenzamos esas pláticas tan perfectas que se no pueden dar con cualquiera, hablamos de las teorías tan diferentes que tenemos sobre la vida y el universo, llegó revolucionando todo, haciéndome compartirle mis miedos más grandes y escuchando yo los suyos. Llegó a decirme que yo era capaz de alcanzar todos mis sueños, que estaba seguro y que confiaba plenamente en mí, pero…¡oye vamos! ¿Cómo alguien que prácticamente no te conoce nada es capaz de poner tanta fe en ti? Él lo hizo y en ese momento yo no tenía ni idea del color de sus ojos, bastó tan poco tiempo para encontrarnos hablando de amor.

Unas semanas atrás yo no sabia nada de él, jamás hubiese imaginado que íbamos a estar juntos ese día, en ese momento, tan poco tiempo ha pasado y ya lo siento tan dentro de mi vida, me he perdido ya tantas veces en su mirada y despertado tantas más en el café de sus ojos, que ironía, a mí que nunca me gusto el café, tan poco tiempo ha pasado y ya hemos hecho especiales mil canciones. Hoy sé que cuando se enoja mueve de prisa la pierna izquierda y se toca la barbilla para relajarse, hoy sé que le gusta dormir del lado derecho de la cama y que si una película le gusta mucho es capaz de verla más de 10 veces, hoy sé que le gusta que me quede dormida con su brazo bajo mi cuello y con tal de no despertarme es capaz de permanecer así incluso aunque le duela, que prefiere pasar frío en la noche antes de levantarme para pedirme que le comparta la sábana.

No quiero apresurarme pensando que va a pasar mañana, si la vida nos detendrá ahí, juntos o si todo esto tan bonito será por unos días, sólo quiero ser feliz y hacerlo feliz sin impórtame lo que digan terceros, al final qué más da si son terceros que nada me han dado ni darán en la vida, hoy sólo quiero seguir buscándonos con la mirada entre la gente, hoy sólo quiero mirarnos y seguir soltando carcajadas que sólo nosotros sabemos a qué se deben, hoy sólo quiero querernos, querernos bonito y vivirnos.

Y a ti que estás leyendo quiero decirte que no tengas miedo, no te quites la oportunidad de vivir algo inesperado, algo loco, algo impensado, no dejes de ser feliz, no tengas miedo a vivir momentos, ábrele las puertas a ese amor al que hace dos semanas no conocías, deja entrar a ese nuevo hola que te da la sensación de que algo perfectamente imperfecto va suceder y date la oportunidad de conocer y enamorarte.