Colaboración por Natalia Verduzco
Aprendiz de la vida. Creyente de un mejor México. Me gusta reír sin razones.

Pon muchísima atención.

No temas de vivir con tanta intensidad de que si este fuera tú último día en la tierra no haya tiempo de arrepentimientos. Recuerda ser feliz porque si es lo último que te queda que sea tu sonrisa la que perdure en los malos ratos. No dejes por ningún motivo que nadie ni nada dirija tu vida, toma tus decisiones y si en una de ellas te equivocas no olvides que los errores son lecciones. Solamente aprende de ellos porque tropezar dos veces con la misma piedra a eso ya le llamaría masoquismo.

No te aferres a ninguna cosa ni mucho menos a una persona, porque entonces tu vida ya dependerá de alguna circunstancia y aquí todos son ciclos que se acaban, todo tiene un final. Los finales son nuevos comienzos, son oportunidades que la vida nos concede, sólo hay que saber cómo y cuándo. Seguramente vendrán cosas mejores.

Deja ir aquello que te esclaviza la libertad de estar en paz, hay personas que te quitan más de lo que te dan y es bueno dejarlas ir aunque el soltar duela. Dolerá más cuándo te des cuenta de que estabas tan atado que te impidió avanzar en tu camino llamado vida. No te arrepientas, nunca podrá ser tiempo perdido porque cada persona que entra en tu vida trae consigo lecciones buenas (o puede que malas) pero de cada una de ellas se aprende. Hay personas que parecieran quedarse por siempre pero que un día de estos se irán incluso sin decir adiós y tendrás que saber perdonar a aquellos que te lastimen, porque el odio es un veneno que te mata poco a poco.

Elige siempre el amor y no le tengas miedo al amar profundamente. Si por alguna razón te rompen el corazón será porqué te entregaste, y eso está bien. Si no lo haces, y te cuidas tanto de no dar el corazón, este se hará una piedra entonces te asfixiarás y de lo de remediar a los corazones rotos no sé mucho, sólo se que el tiempo cura heridas.

No prometas cosas en vano, haz de tus palabras hechos. Te darás cuenta mas temprano que tarde de que el amor de tu madre es el claro ejemplo de una total entrega la cual no tiene términos ni condiciones.

Si supieras que la vida no te quita cosas más bien te libera de ellas y que las personas que se van al cielo vivirán en tu corazón por siempre entenderás entonces que somos almas eternas. No pierdas nunca la fe porque en medio de una oscuridad es la que te hará ver la luz, haz que no se muera la esperanza a pesar de las tinieblas. La vida es un camino que lleva un destino inevitable, pero el andar es tuyo así que construye, arriésgate, aprende cosas nuevas, lee libros buenos, haz nuevas amistades pero siempre conserva las viejas. Ayuda al que lo necesita, acércate a Dios, haz siempre el bien incluso cuando nadie lo vea, tírate a mirar las estrellas, ve a pescar; aprenderás más de lo que imaginas, ama a tus padres y sobretodo respétalos.

Viaja, conoce tu país, enamórate sin cuidado, besa lento, baila mucho, aprecia los atardeceres iluminan las miradas, corre, te hará sentir vivo, disfruta de un buen vino con la compañía perfecta, enriquécete del buen comer, cuida y ama a tu cuerpo que nadie más lo hará, entiende a las personas y sé tolerante. Sin más ni menos: vive.

Esta es tú vida así que juega con las cartas a tu conveniencia, no te tomes las cosas demasiado en serio, apasionante locamente, recuerda siempre creer en ti, este es el primer paso al éxito y por ningún motivo olvides reír, vale la pena hasta que duela el estómago. La vida son momentos, estate atento a que no se te escape ninguno pues el tiempo no regresa; vive por instantes.

Aprendí que hay mucha vida antes de la muerte así que por favor no esperes a morir para descubrir si hay o no algo más allá, solamente aquí y ahora. Porque una buena amiga me dijo que hay más tiempo que vida, entonces comprendí que mientras se nos va la vida el tiempo sigue.