Colaboración por Agostina Pini
Mujer virginiana, comprometida y soñadora. Me encanta escribir y que la gente se sienta identificada conmigo.

Sé lo difícil que es cuando te dice «te amo» y no puedes besarlo…

Mucha gente no entiende el amor a distancia, cree que estamos locos por querer hacer sobrevivir algo que a la distancia jamás va a poder ser salvado. Pero no. Duele y es difícil, pero como quien me dijo una vez, mientras más larga es la espera, más dulce es el beso.

La dedicación y la confianza van a ser tus anclas. Lo que van a mantener viva la esencia de la persona que tanto quieres y necesitas. 

El amor a distancia es una relación muy distinta a las demás. Requiere mucho valor y lucha, por ello es que quizás yo particularmente la considero una de las relaciones más puras y verdaderas que existen.

Los miedos e inseguridades van a ser tus fantasmas en la noche. Las mujeres ya tenemos el don de hacernos la cabeza por absolutamente todo, saber que él está lejos nos la complica un poco más. Pero tranquilas, nosotras podemos manejar esto. No tienes que dejar que nada te consuma y comiences a llorar o pienses en dejar todo atrás de una vez. Las cosas más difíciles y las que más tardan son siempre nuestros mayores logros. Son siempre las cosas que más valen la pena. Mentalizalo y sigue adelante.

Las que vivimos con esta situación día a día, sabemos que lo que más nos hace perder la paciencia son nuestras necesidades. La necesidad de un beso, de un abrazo, de que agarren la mano cuando caminas o de un mimo en la noche. Extrañamos más las cosas que pensamos que no vamos a extrañar. Las cosas más simples y tontas. Nos agarra la desesperación al querer escuchar un “te amo” y que provenga de sus labios, y no de un mensaje de texto o de una nota de voz.

Y aquí les va mi mayor y más preciado secreto para aguantar los miles de kilómetros que los separan del amor de su vida: Tengan fuerza.

Piensen en el momento del reencuentro, piensen en que nadie más va a poder hacerles sentir lo que él  les hace sentir. Busquen hacer actividades que las despejen del síndrome del “te extraño” o del “me voy a quedar sola para toda la vida”. Para todo problema siempre hay una solución mis queridas lectoras. Las cosas ya van a empezar a funcionar mejor.

La distancia en algún momento se va a terminar, y para ese día, por favor manténganse despiertas.