Me enseñaste lastimándome pero jamás me arrepentiré, pues lo que me regalaste fue una aventura que no quiero olvidar

Es increíble cómo tengo que luchar conmigo misma para no estar triste, cómo sonreír me quita tantas energías. El dolor que me llega cuando pienso en ti, cuando pienso en ese momento que te dejé de interesar. Ese instante que te dije: “déjame ir” y tú, en vez de pelear por mí como solías hacerlo, me dejaste caminar.

Por ti no te imaginas cuanto sufrí, las noches en vela, el ardor en el pecho. El fuego que me regalaste me iluminó, me calentó como ningún otro pero también destruyó, arrasó con todo lo que una vez construimos juntos. Poco a poco ibas matando pero también me dabas vida.

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@putsenko_maddison

Gracias a ti maduré, ya no soy es niña que no cree en el amor o que dice que nada la va a lastimar. Ya no me da miedo ser yo, me atrevo a decir que me liberaste de mí misma. Lograste que viera el mundo como lo veía antes. Me diste sonrisas, experiencias y recuerdos. Lograste que sintiera algo, que mi vida tuviera algo a lo que rodear.

Cuando pienso en ti lo que más extraño es como nosotros mismos nos hacíamos sentir y el hecho que nuestras energías se juntaran, creando una esfera a nuestro alrededor. Por eso no me arrepiento de ti, sino todo lo contrario, me alegro. Tu aventura la mantendré en mi corazón por siempre.

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@davidmck

Me enseñaste lastimándome pero jamás me arrepentiré, pues lo que me regalaste fue una aventura que no deseo olvidar. 

Gracias por dejarme ser parte de tu vida. Gracias por dejar tu esencia marcada en mí, esa peculiar aura que irradiabas cerca mío jamás la olvidaré. Me hacía feliz y, no te voy a mentir, aún lo hace.