Colaboración por Don Gato
Odia todo y a todos. Vive para exigirle mimos a su dueño y para ver películas o series. Hace críticas y se cree mejor que cualquiera.

Y estoy siendo generoso.

Para los fanáticos del género del comic, que la industria del cine se esté dedicando fervientemente a hacer una película de superhéroes tras otra es casi el sueño hecho realidad. Si no es “Iron Man” es “Spider-Man” y así con todas las versiones que nos ha tocado ver.

Marvel

Por esa misma razón es que cada vez que tengamos la oportunidad de ver una de estas adaptaciones de historietas al cine, deben mejorar a sus versiones anteriores. Sino se convierten en una más para la colección y no creo que Marvel quiera eso.

Sin embargo, creo haber gastado de la peor forma posible dos horas de mi vida gatuna viendo “Spider-Man: Homecoming”. Tanto así que no pude concentrarme en verla por más de 30 minutos sin empezar a pensar en otras cosas (como teorías para conquistar a la raza humana).

Marvel

Empecemos con la duración. Porque una cinta que dure 133 minutos solo se permite en el caso de que cada uno de esos segundos sea usado de la forma correcta y llame la atención del espectador. Pero en esta ocasión sucede todo lo contrario. Desde que vemos a este joven Peter Parker (que cada vez es más pequeño, el próximo será un bebé) intentando atrapar a los malos de la trama, deseamos que sus aventuras terminen rápido.

Marvel

Perseguir malos, no lograrlo, volver al punto de partido y así por lo menos unas tres veces, cansa a cualquier persona, animal o lo que sea.

Además, su lejanía con la historia original del comic hace que odiemos más aún esta versión cinematográfica. Si mal no recuerdo, Peter Parker no tiene un encuentro con Tony Stark hasta la Guerra Civil y tampoco es su mentor desde tiempos anteriores. No me inventen que para eso me veo una película de Tim Burton.

Marvel

Y bajo esa misma mentira, nos dan a conocer a Liz, una chica que tampoco existió en la mente de Stan Lee. Ya que Parker estuvo entre Gwen y Mary Jane toda su vida. Y aunque sea una invención, podríamos aceptarla si es que fuera parte importante del filme, pero en realidad Liz ni siquiera es un personaje que genere un gran cambio (más que ser la hija del villano).

Marvel

¡Aa! y Marvel, ese intento de traer de vuelta la escena mítica del beso entre Spider-Man y Mary Jane fue un fracaso. Y claro que si lo hubiesen logrado habría sido una ofensa para las primeras versiones de la cinta que sí fueron un aporte al universo de los superhéroes.

Marvel

No podemos negar que como cinta de la franquicia tiene todos los elementos característicos como el humor de Peter Paker (además de los efectos especiales que siempre son impresionantes) pero no logra mantener al espectador atento ni tampoco serle fiel al clásico de Stan Lee.

Lo siento Tom Holland, pero no estuviste a la altura.