Colaboración por Celia Ferman
Amante de los libros y las letras. De pensamiento y comportamiento ecléctico. Creando la versión acústica de mi vida. Blog

Por ti he llegado a ser la mujer que soy hoy. 

Mamá:

Hace alrededor de 28 años, 8 meses y 28 días que tengo el orgullo y placer de poder llamarte madre. Podría contar hasta las horas, minutos y segundos que han transcurrido desde aquel 12 de agosto cuando por primera vez me sostuviste en brazos, pero no le estaría haciendo justicia al tiempo que me tuviste dentro de ti, amándome y cuidándome desde ese primer instante, porque ahí es cuando nuestra historia comenzó.

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@LittleMissFashioon

 

Llegue a esta vida con los ojos abiertos y si me pongo a pensar según lo que me cuentas, la razón por la que los tenia así es porque ya desde bebé sabía que no me quería perder ni un segundo de ti, estaba maravillada por la gran mujer que me había tocado como madre. Eres la mujer más hermosa, cariñosa y noble que he conocido, y bendigo y doy gracias a Dios por haberme enviado a un ángel tan precioso que acompañe mi camino, lo guíe con amor infinito y al cual yo pueda llamar ‘mamá’.

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@JoellyOwnsThis2

Por ti, he llegado a ser la mujer y la madre que al día de hoy soy, y aun así, con tus defectos y virtudes, pero sobre todo los míos, sé que me falta mucho para llegar a ser el ejemplo que eres para mí. Me educaste con mano dura pero siempre respetando mi ser y aun hoy lo sigues haciendo, porque jamás voy a dejar de aprender de las enseñanzas de mi madre. Haz respaldado mis buenas y acertadas decisiones y siempre has estado ahí para apoyarme y reconfortarme cuando he tomado las malas y me he equivocado. Tu bondad y humildad han sido mi ejemplo para querer ser un buen humano; careces de egoísmo y siempre has tenido un gran respeto por los demás, en ti no existe la maldad ni las malas intenciones y por ser esta excelente persona yo te respeto y te amo absolutamente.

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@JoellyOwnsThis2

Te doy las gracias por los sacrificios que has tenido que hacer, por las cosas a las que has tenido que renunciar en tu vida por mí, por nosotros tus hijos; ahora que soy un adulto preferiría que no lo hubieras hecho para evitarte sufrimientos o dolor, para que lograras tus sueños y aspiraciones, pero como madre que soy los puedo entender.

Te doy gracias por estar ahí en mis momentos difíciles, en los fáciles, en los felices, en los complicados; por estar cuando más te he necesitado, en mis tristezas, en mis alegrías; por no dejarme caer y cuando lo he hecho, por estar ahí para ayudar a levantarme.

Te doy gracias por haberme soportado cuando he sido una mala hija; por amarme igual cuando te he herido; por corregirme o consolarme cuando tengo acciones que me hacen sentir mala madre.

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@hersheybar

Por todo esto y más, te lo agradezco infinitamente. No tengo cómo pagártelo.

De alguna manera podría escribir y escribir bonitas palabras que puedan compensar un poco todo el amor y dedicación que me has dado, pero ni escribiendo millones de ellas, ni si pudiera bajarte la luna y las estrellas, darte todas las riquezas del mundo, entregarte todos los tesoros habidos y por haber (y no me refiero solo a lo material, sino también lo espiritual, lo emocional), podría yo acercarme a todo lo que te mereces. Aun así quisiera poder darte todo eso y más, y todo lo que conlleva.

El único consuelo que me queda es que si Dios nos lo permite, nuestra historia entre madre e hija seguirá escribiéndose y perdurara por siempre.