Por Fernanda Vallejo
12 septiembre, 2017

Solo rescato la calidad de las interpretaciones, nada más.

Ariel Winograd viene construyendo de hace algunos años ya, una carrera muy pareja en el género de la comedia. Ha logrado continuidad y solvencia dentro de este compleja categoría, en especial, en la industria argentina, que se ve muchas veces colapsada por películas de este estilo. Su último estreno, “Mamá se fue de viaje” llega para confirmar su estampa en este rubro, pero sin dejar grandes marcas. 

Patagonik

Víctor y Vera están casados y tienen cuatro hijos: el adolescente Bruno, Lara que está en la edad adolescente insoportable, el desastroso Tato y el bebé Lolo. Vera está cansada de cumplir el rol de ama de casa sin que nadie la valore por lo que decide tomar un viaje sola y dejar a Víctor a cargo de todo. En un comienzo él piensa que será demasiado fácil, pero nada puede estar más lejos de la realidad.

Una trama algo repetida en el ámbito cómico: el rol femenino en la casa, el masculino en el trabajo y cómo todo cambia cuando estos se invierten. Funciona, pero a medias. 

Patagonik

Más que una historia interesante lo que propone esta cinta son interpretaciones de calidad y, francamente, es lo único atrayente del filme. El cómico Diego Peretti (“Los Simuladores”) hace que nos entretengamos mientras las imágenes nos muestran cómo su vida se desmorona sin la participación de su señora. Los niños cumplen muy bien su rol de niños rebeldes, en especial el bebé Lolo (a la cual no se le puede atribuir mucho ¿o sí?) y el niño Tato, que realiza divertidas tonteras que te esbozan una sonrisa de vez en cuando.

La química (o no) de Víctor con sus hijos fue lo único que salvó, aunque sea en lo mínimo, la comedia dentro de esta comedia. La hace amable y liviana para el espectador, pero nunca, jamás te reirás a carcajadas. Para eso le falta mucho.

Patagonik

Si bien existe un clímax, que podría ser la escena más entretenida de todas, o, en el caso de no serlo, que la traiga como consecuencia, este no deja conforme a nadie. Más bien es algo penoso para el protagonista. Para mí, no fue nada cómico. Unos momentos antes la cinta se pone algo reflexiva en cuanto a la inexistente relación que tenía este padre con sus hijos, lo cual se aleja bastante del género que esta película busca reflejar (queremos reírnos, no pensar). 

Patagonik

La cinta de Winograd es un producto estándar, sin mayores méritos. Es una propuesta que funciona a medias porque tiene ritmo gracias al buen desempeño interpretativo, pero nada más. A parte de eso, solo se trata de un filme más que habla de temas cotidianos y no me hizo mostrar en ningún momento mis colmillos de tanto reír. No es una mala película, pero jamás será digna de ser llamada comedia.

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