Yo valgo mi vida, valgo demasiado para ser la comodidad emocional de un cretino que no sabe lo que quiere y tiene.

Tuve una relación tormentosa, con altos y bajos, con lágrimas y no, no diré sonrisas, ya que no estoy segura si llamarlo felicidad a lo que más bien sólo era comodidad emocional o algún estilo de zona de confort emocional… pero de todas maneras yo lo amaba, pero como un príncipe, cuando la verdad que escondía simplemente era otra.

Ese hombre tuvo todo de mí, le entregué mi vida, tenía mi alma desnuda y sumisa en sus manos. Fue fácil enamorarme de él; era ese Príncipe azul que siempre imaginé. Claro lo veo ahora y realmente no entiendo qué expectativa de Príncipe tenía en mi mente ya que él era un hombre grosero, andaba con mujeres, nunca me decía una palabra bonita… Y en realidad era todo lo contrario a un Príncipe que se puedan imaginar…

Una vez… bueno, varias, después de tantas lágrimas, en momentos de poca estabilidad emocional decidí soltarlo y fue difícil soltar a quien tu corazón creía que amaría siempre. Unos meses después nos encontramos de nuevo y decidimos empezar de cero, realmente siempre estuvimos en contacto, ninguno de los dos podía soltar del todo, yo con la vaga esperanza de que él me llegara a amar de verdad y él con el amor del poder que tenía sobre mí.

Volver fue una maravilla, me sentía feliz, ahora si sentía aquel príncipe amándome en cada beso, en cada detalle, caricia y palabra.

Creí que el tiempo sin verme le había ayudado a extrañarme y recapacitar que era una excelente mujer la que tenía a su lado… hasta que un día desperté diciendo ¿Que hago aquí? ¿Realmente quiero estar con él? ¿Puedo confiar ciegamente después de tanto daño que le hizo a mi pasado? ¿Es sano vivir esto? ¿Es sano tenerlo durmiendo a mi lado y pensar que quizás ande con otras mujeres? ¿Estará conmigo sólo porque no quiere estar sólo y sabe que en mí encuentra la comodidad emocional?

Tantas preguntas por hacer… un día le dije que ya no quería estar con él, que ya no sabía si lo quería.

Él me dijo que si estaba segura y sólo le dije «no lo sé» y él respondió «si yo salgo por esa puerta jamás me vas a volver a ver, esto se acaba y yo desaparezco» y lo abracé… y lo sentí. Sentí como se apoderaba de mí, sentí como disfrutaba ese abrazo, no sé si me entiendan pero sentía un dolor en mi alma al ver que él disfrutaba ese abrazo y seguro en su mente sólo decía «la tengo, nuevamente la tengo»… unos días después pensé en lo que sucedió ese día y me dije «¿tan poco vales para haber dejado que se apodere de ti?» ¿Es necesario que estés con alguien que te amenace con que se va a ir? y ese día comprendí que valgo más que un abrazo con poder, valgo más que un beso y un detalle.

Yo valgo mi vida, valgo demasiado para ser la comodidad emocional de un cretino que no sabe lo que quiere y tiene.

Me cansé de los cuentos baratos y de mi estúpido pensamiento del Príncipe azul. ¿Y hoy? Hoy me duele hasta el alma pero no sé si lo amo, lo que sé es que NO lo quiero a mi lado, tanto él como yo no sabemos como estar juntos, y no digo que jamás volveré a estar con él porque realmente me encantaría cumplir los sueños que un día dijimos, pero por ahora no quiero estar a su lado, por ahora mi alma quiere un respiro y las heridas del pasado y el presente que aún no han sanado, las dejaré sanar y cuando ya esté bien y obtenga el amor propio que dejé caer un día sabré que mi corazón hablará con la verdad y decidido de lo que realmente quiere.

 Aprendamos a decir un no definitivo y a saber que si estás insegura del camino que has tomado no es el camino correcto. Cuando sea el camino correcto ni siquiera lo vas a elegir, él te va a elegir a ti y cuando hayas avanzado kilómetros te darás cuenta que fue el correcto. La vida da muchas vueltas, nunca digas no para siempre, nunca sabes si en tu camino te encontrarás con el de él. Pero quiero que sepas que tu corazón te va a guiar por el mejor lugar, si es para ti lo será y sino es porque la vida tiene mejores cosas para ti.

Sé fuerte y ámate, hazte el amor, ríe de ti… y después con los demás….