Colaboración por Sofía Hernández
Amante de las letras y la vida, de sonreír a puños y querer por montones. Me gusta repetirme cada día ¡Qué bonita estás desde que eres feliz!

Tal vez nos conocimos en el instante menos esperado, pero fue sin duda el momento indicado.

Dicen que cuando llega la persona indicada no lo sabes, lo sientes; y es justo lo que me pasó contigo. Había escuchado que la persona correcta hará que te enamores dos veces, la primera de ti y la segunda de ella y si es verdad, entonces mi persona correcta eres tú.

Gracias por llegar a tiempo, ni muy antes ni muy después.

No tienes idea de lo mucho que significas para mí, de lo que has traído a mi vida y cuánto la cambiaste, de lo increíble que es ahora.

Te quiero por conocerme y hacerlo de verdad; por descubrir mis manías y darte el tiempo de saber acerca de mis gustos, de respetar mis diferencias, de aceptar mis errores, de aplaudir cada acierto y motivarme siempre; porque a través de ti he aprendido poco a poco a quererme más y es que luego de todo lo que me has mostrado sobre mí, incluso yo estoy fascinada.

Siempre me gustaron esos amores de película, de los que todas en secreto queremos pero pensamos que no son reales, aunque tú ya me has demostrado que sí, que incluso son mejor.

Gracias por ser mi mejor amigo y luego convertirte en más; eso significa que no fueron necesarias las apariencias y que nos pasó lo mejor que puede ocurrirle a dos personas, ser auténticas con el otro y que conociéndolo todo se enamoren, sin rechazar lo que fueron o esperar que se conviertan en lo que no son, conscientes y aceptando lo que el otro es, en el ahora.

Te quiero porque contigo puedo ser ridícula, tierna, enojona, aburrida, cursi, sensible, incoherente, imprudente, efusiva, explosiva…  yo, en todos los sentidos, de todas las maneras.

Llegaste en el peor momento, porque sin duda apareciste en la etapa más dolorosa de mi vida, pero a la vez en el mejor, porque te quedaste y estuviste a mi lado cuando estaba rota, me ayudaste a acomodar las piezas de nuevo, a levantarme y volver a ser lo que más amaba, una mujer completa, pero ahora con más experiencia, ganas, determinación y fortaleza; justo lo que alguien como tú merece.

Gracias por aprovechar cada momento para consentirme, apoyarme, hacerme reír y sobre todo, inmensamente feliz. Por tus detalles, por cada pequeña acción que sólo me hace pensar ‘gracias por él’. Creo que algo muy bueno hice o Dios me adora, entonces te puso en mi camino.

Te quiero porque me encanta presumirle a todos que llegaste a mi vida y es que cuando hablan de personas increíbles me entran unas ganas enormes de contarles de ti; porque eres el tipo de chico que todos los que me quieren deseaban para mí, incluso más de lo que creí que podía encontrar, el que cada día supera mis expectativas.

Gracias por darme la libertad de irme siempre y las razones para querer quedarme y no separarnos nunca. Te quiero de una forma inexplicable y estoy segura de que me entiendes, porque me queda claro que tu cariño hacia mí sólo se describe igual.

Tal vez nos conocimos en el instante menos esperado, pero fue sin duda el momento indicado. Te encontré y no voy a dejarte ir.