Colaboración por Abril Fernández
La paz interna, psicológica, la paz en el alma y en el corazón, es todo lo que necesitas para vivir, para ser feliz. Paz y equilibrio

Aprendí que en realidad a veces sí hay que conformarse, sino nada, nunca, será suficiente.

Querer lo que no tengo, hacer lo que no puedo, saber lo que no tengo que saber, ser lo que no soy, ¿para qué? 

Me dijo una vez una persona a la que quiero mucho, que nunca me tenía que conformar. Así de simple me dijo: “Nunca te conformes”. Yo, en ese momento estuve de acuerdo con él, porque, ¿para qué tendría yo que conformarme? ¿Por qué no mirar siempre para adelante e ir por más? Bueno, hoy me doy cuenta de por qué tengo, en ocasiones, que conformarme. Admirar lo que venga, querer lo que hago y hacer lo que quiero. 

dawn-sunset-person-woman-large
Pexels

El hecho de no conformarme es a largo plazo, seguir planeando hasta que es que tanto planifiqué y que tanto me esforcé para que saliera bien se culmine, y mientras esto culmina ya estar pensando en otra cosa porque nada se me hace suficiente. Porque “ley del conformismo” eso dice, que nada es suficiente. ¿Estaría bien?

restaurant-person-woman-coffee-large
Pexels

Disfrutar del momento, de este día, porque el futuro no lo sabemos y del pasado poco nos acordamos. Estoy escribiendo esto y estoy conforme, porque lo estoy disfrutando, porque no le agregaría nada a este lugar ni a este momento, porque en eso consiste, de querer, de disfrutar lo que tenemos y dejar un poco de querer o “necesitar” lo que no tenemos.