Colaboración por Daniela Villalobos
Soy extrovertida con un poco de intovertida, me encanta leer y me apasiona escribir, es el medio que utilizo cuando la voz no puede expresar lo que siento y además amo comer.

Solamente necesitamos ser escuchadas y comprendidas.

Cuando se habla sobre del sexo femenino se tiende a decir que “somos complicadas”, que “venimos de otro planeta”, que “nadie nos entiende”, o que “tenemos muy altas expectativas”. A eso, agréguele los muchos comentarios más que han escuchado. Cuando analizo esto, inmediatamente viene a mi mente un pensamiento: ninguna mujer es complicada.

En primer lugar claramente no todas somos iguales, algunas somos aventureras, otras más tranquilas; unas atrevidas, otras reservadas pero eso es lo que nos caracteriza, por tal motivo no todas sentimos igual, ni vemos las cosas con los mismos ojos, y por obvias razones no podemos ser tratadas de igual manera.

En segundo lugar, no todas tenemos las mismas aspiraciones en la vida, mientras unas sueñan con encontrar su príncipe azul, otras sueñan con alcanzar objetivos personales y profesionales. No todas son románticas y sentimentales, algunas son frías y aisladas, y en ninguna de sus aspiraciones deben de ser juzgadas, por tal motivo no podemos ser entendidas por igual, como si todas saliéramos de un molde predeterminado junto a un manual.

Además tenemos algo muy especial; no nos conformamos con menos de lo que nos merecemos, no es que tengamos expectativas muy altas o esperemos algo perfecto, claramente esto no es así porque nosotras por supuesto que no lo somos, solamente sabemos cuál es nuestro valor y las que no lo han descubierto lo harán. Sabemos que en el mundo hay una persona que aprenderemos a amar con los errores y virtudes de ambos.

A pesar de todas las diferencias tenemos algo en común: todas tenemos algo de locura, unas en diferentes medidas que otras; cuando amamos de verdad, lo hacemos con todas nuestras fuerzas, no estoy hablando de apego o de dependencia, hablo del sentimiento en sí.

Las mujeres no somos complicadas, solamente necesitamos ser escuchadas y comprendidas, somos como una bella planta (no digo rosa porque está sobre evaluado) que necesita ser cuidada. Cuando esa planta florece será lo más bello del mundo, porque es así, cada vez que una mujer florece el sol se detiene a mirarla.

No permitas que te vuelvan a decir que eres complicada, eres hermosamente diferente.