Colaboración por Nayadeth Lillo
Estudiante de arquitectura que no sólo cree que se pueden construir edificios, sino que también se puede construir el alma.

¿Qué pasa cuando esa persona que te hiere es la única que puede remediar tu dolor?

Es verdad que el estar cerca de alguien que te hiere no es más que un simple acto de masoquismo. Tenerla cerca es un martirio, pero por otro lado es toda una bendición. Esa persona nos entrega los momentos más amargos de nuestra vida, así como también los más felices.

Cuando estamos con él o ella podemos ser las personas más infelices del mundo, pero cuando estamos sin su presencia, sufrimos de igual manera, o peor. Entonces, ¿qué sucede cuando esa persona que te hiere es la única que puede remediar tu dolor?

¿Es que acaso es tan utópico pensar que esa persona podría cambiar? Porque claro, aunque nos intentemos convencer de que estaremos mejor sin que esa persona nos hiera, en realidad sabemos que lo único que queremos es volver a los días felices, volver a esos momentos en los cuales pareciera que el tiempo se ha detenido sólo para que podamos ser felices el uno con el otro.

Pero, ¿qué pasa cuando hay cambios irreversibles? Aun así no sé qué es peor, estar contigo o estar sin ti…

Porque al estar lejos sólo deseas volver, a pesar de sus defectos, porque creo que de eso se trata el amor, de enamorarse hasta de sus demonios. Y que al estar juntos nada más importe.

Ya que como dijo Sabina: prefiero la guerra contigo, al invierno sin ti”, pero eso duele.