Colaboración por Yazmín Pérez Nieto
Chica enamorada de la vida, amante de la comida, los buenos libros, las historias de amor y estudiante de arquitectura.

Fuiste hecha para ser celebrada, no tolerada.

He pensado una y mil veces en hablar contigo, en decirte lo mucho que me haces falta y lo mucho que me duele ver cómo has decidido no cumplir con tus promesas. Pero no voy a ser la alfombra de nadie.

Te demostré que te quería, y vaya que te quise. Es más aun lo hago y estoy segura que lo sabes. No sé quién es más estúpido, si tú por dejar ir a la chica que te quiere a pesar de todo el daño que le has hecho, o yo, la chica que te quiere a pesar de ti. En fin, esto no es para ti, es para mí, la chica que dejaste con el corazón roto que vive dentro de mí.

Recuerdo a la niña valiente, la que supera sus miedos, la chica que cuidó de su familia y a la que algunos llamaron una «guerrera» cuando defendió a su familia, recuerdo a la chica que llegó sola a una ciudad desconocida para cumplir sus sueños. Y después veo a esta chica sentada en su sillón llorando y veo los restos de la guerrera de alma de hierro que un día admiré. 

No me mal entiendas, aún la admiro, pero odio esa forma en la que te has dejado vencer por el idiota que no te supo valorar, odio esa forma en la que crees que quien te dejó por algo tonto, vale tus lágrimas. Odio la forma en la que pareces indefensa, en la que las lágrimas recorren tu rostro, odio la forma en la que has aceptado la idea de que tú fuiste la culpable de ese final inevitable. Está bien sentir dolor, pero ya han sido suficientes lágrimas, ya diste todo de ti y eso es lo mejor que pudiste haber dado.

Eres hermosa, inteligente, amo como tu cabello lacio corre hasta tu cintura, me encanta ese brillo en tus ojos y tus labios rosados, me encanta tu singular alegría y tu canto desafinado. Me encanta tu risa y ese sentido del humor que te hace tan especial. Me encanta tu corazón y la bondad que existe dentro de él. Amo tu caminar y tu baile, amo tu debilidad y amo tu fortaleza. Amo tu forma de amar y tu entrega. Así que levántate, eres lo suficientemente increíble para estar en ese rincón llorando por alguien que no vio todo lo que a mí me encanta de ti.

Fuiste hecha para ser celebrada, no tolerada. Ánimo, la vida te quiere sorprender, pero no serás capaz de ver las sorpresas desde ese rincón. Sigue cantando, riendo, bailando y en la canción menos esperada llegará ese gran amor que tanto esperas.