Colaboración por Carmen Olalla
Amante de los libros, de la música, los pequeños detalles y de la honestidad. Optimista por naturaleza y soñadora a plena luz del día.

Porque siempre esperas el siguiente paso, pero no llega.

Porque sabes que la que acaba herida una y otra vez eres tú. Porque esperas el siguiente paso, pero no llega. Y no puedes evitar cuestionarte por qué no. Todavía no son nada, pero para ti él ya lo es todo.

Sabes que le importas, sabes que te quiere, sabes que le gustas, y sabes que quiere estar contigo. Pero, ¿sus acciones dicen lo mismo que sale de sus labios? Nunca has sido dependiente, hacía tiempo que nadie te hacía sentir así. Tú misma te das cuenta de que estás cambiando. No es que necesites tanta atención, pero, ¿tan difícil es que muestre más interés en que se vean? Te cuesta admitirlo, pero sí, necesitas verle más a menudo. Y, ¿por qué no hace por comportarse como un correcto novio si de verdad quiere estar contigo? ¿Qué se supone que son? Tú no quieres quedarte a medias tintas…

Pasas demasiado tiempo dándole vueltas a estas preguntas. Lo que es nuevo para ti. Nunca hubieras pensado que podías estar así por algo tan estúpido. ¿Me estaré volviendo loca? ¿Soy una desesperada y una impaciente? Te preguntas. Y yo, amiga, te respondo.

No, no lo eres. Tal vez nunca hayas pasado por aquí porque simplemente este nuevo amor es lo más real que has tenido nunca. Tu corazón está experimentando algo que nunca había sentido. No te impacientes. Tal vez él sólo tenga miedo a dar el siguiente paso, puede que incluso dude que tú quieras darlo. Las mujeres somos más maduras, no tememos tanto al compromiso. Pero tal vez él sí. Dale su tiempo. Verdaderamente sabes que te quiere, sabes que quiere estar contigo. Pero él quiere hacerlo bien. Dale su oportunidad.

Y sólo me queda decirte, pequeña amiga mía, que aunque no lo creas, cuando pasen unos meses, te reirás de todo esto. Y todo lo que hoy te quita el sueño y te hace derramar lágrimas amargas, será cosa del pasado. Pero habrá merecido la pena.