Colaboración por Joel Yañez
Estudiante, lector y escritor por pasión. Tengo la firme convicción de que en el silencio y el vacío de pensamientos es cuando uno puede encontrarse consigo mismo y hacer algo para lo que verdaderamente existe.

Amistad es la palabra que más se asemeja a lo que llaman fidelidad.

A lo largo de la vida, tenemos la dicha de conocer personas con la que podemos entablar diferentes tipos de relaciones; algunas son relaciones pasajeras y otras eternas. Son esas con personas que simplemente conocemos en alguna circunstancia de la vida, y que se convierten en un recuerdo que nos transporta a un momento y a un lugar único e irrepetible de nuestra historia.

Las redes sociales hoy -Facebook por ejemplo-, nos vinculan con muchas personas a las que la misma red llama “amigos” pero quizá, no sea esta la relación que defina lo que en realidad tenemos con todos ellos. Seguramente por eso tenemos una extensa lista de personas “conocidas”.

Estoy convencido de que los amigos, son aquellos con los que nos hemos casado. Y aunque no haya habido una boda explícitamente; los verdaderos son aquellos con los que, desde lo más profundo de nuestro interior; hemos hecho esta liturgia: SER FIELES, en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad.

Amigos son los que ESTÁN, aunque las diferencias sean políticas, religiosas, deportivas o de cualquier índole.

Amigos son los que ESTÁN,  a pesar de que no los hayamos invitado.

Amigos son los que ESTÁN y dicen presente con un mensajito sólo preguntándote si tienes planes para juntarte a tomar algo y charlar un día común.

Amigos son los que ESTÁN y que cuando MÁS LOS NECESITASTE, sin decirles lo que necesitabas, te extendieron lo que estuvo a su alcance, con tal de poder ayudarte.

AMISTAD ES, la palabra que más se asemeja a lo que llaman FIDELIDAD.

Por eso, pregúntate hoy: ¿CON QUÉ AMIGOS TE HAS CASADO?