Colaboración por Daniela Ruiz Zenteno
Chilanga de corazón, viviendo, disfrutando y amando la vida desde el Caribe. Blog

Si encontraste a tu príncipe imperfecto, no lo dejes ir.

¿De verdad existirá el hombre perfecto? Crecemos con esta idea y nos aferramos tanto a ella, que conforme pasan los años lo acabamos imaginando y creando tal y como nosotras queremos. Vamos por la vida buscando a esa persona, que dejamos de prestarle atención a todos los demás. Y a lo mejor, por querer encontrar al hombre “perfecto” dejamos ir al indicado.

Es verdad, los polos opuestos se atraen. Y es casi ley, las personas que están destinadas a conocerse y a estar juntas, al final lo logran. Deja de querer encontrar al hombre “perfecto” ese que sólo existe en tu cabeza. Quítate los miedos y complejos, empieza a salir, conoce y acéptale una cita a quien siempre ha estado ahí y le dices que no, o al que nunca creíste hacerlo porque no es tu “tipo”, o según tu no tienen nada en común. Deja de pensar tanto las cosas, por esta vez hazle caso al corazón y no a la razón.

Atrévete a salir con un hombre que se arriesga y logra que tú también lo hagas sin que te des cuenta, y que disfrute tanto la vida, que te contagie sus ganas de vivir. Ese que es diferente a los demás, que deja huella cuando está y si se va cuesta olvidar.

Los que dan besos en la frente, te toman la mano y abrazan con ternura, sin importar con quien están porque no les importa mostrarse vulnerables frente a los demás. De esos que provocan que te duela el estomago por reír tanto y a cada instante, que te haga llorar, no de tristeza sino de felicidad. El que te derrita, no con sus cumplidos sino por sus temas interesantes. Quédate con el que acabe con tu aburrida rutina y te saque de tu zona de confort, porque él no se conforma y tampoco dejará que tú lo hagas.

Si tienes sueños necesitas a un hombre que tenga visión para realizarlos juntos. Al que haga de su vida una aventura digna de compartir y que al final, tengan muchas historias que contar. Huye de todos los que no viven, ni dejan vivir. Encuentra a ese hombre que no tiene miedos, sino ganas. Y sobretodo, enamórate del que este dispuesto a intentarlo y a enamorarse.

Si lo encuentras o ya lo encontraste, no lo dejes ir. Porque son difíciles de encontrar.