No me importa lo que seamos, sólo no quiero que esta vaga y loca definición de nosotros llegue a su final.

Y en este momento ¿qué somos?, ¿lo recuerdas? Hace un tiempo me lo preguntaste. Quizás sabía la respuesta, estaba segura, pero resulta que ahora todo cambió. Puedo contestarte en este instante que somos un desastre porque no sabemos definirnos, somos una mentira porque podemos convivir y actuar como si no sintiéramos nada, somos cobardes por no admitirlo, somos destino porque no importa qué tanto nos distanciemos siempre volvemos, somos cínicos por pretender querer a alguien más, somos todos los tiempos conjugados, somos compañía porque siempre nos escuchamos, somos orgullosos por no decir que nos necesitamos, somos compatibles porque tus gustos cada día me gustan más, somos sonámbulos porque cada mensaje nos emociona, somos preguntas sin respuestas, somos juegos de madrugada, somos extraños porque cada día me sorprendes más pero al mismo tiempo somos íntimos porque nos volvemos transparentes ante nosotros.

Somos soñadores por imaginar una vida, somos nada y todo, somos un obstáculo que superar, somos ilusión de ser algo, somos realistas al aceptar que no lo seremos, somos idiotas por no intentarlo, somos insuperables porque nunca te olvido, somos un secreto jamás contado.

Al final de todo solo sé que desde que te conocí se convirtió en plural mi vida. No sé con exactitud qué somos y espero jamás saberlo porque mientras lo descubro sabré que quedará lejos el fuimos.

No me importa lo que seamos, sólo no quiero que esta vaga y loca definición de nosotros llegue a su final.