Colaboración por Aquiles García
Aquiles García Ingeniero, escritor en temas de ciencia para Comofuncionaque.com. Cuando no está trabajando o escribiendo, le gusta aprender cosas nuevas a través de la enseñanza online. @aquiles_cfq

Al parecer estas bebidas tienen demasiada energía para nuestro corazón.

Al parecer no sólo las bebidas gaseosas son perjudiciales para nuestra salud. Las bebidas energéticas están saturadas de estimulantes y, con mucha frecuencia, de azúcar. Eso no debería ser sorpresa para nadie, al fin y al cabo estas bebidas tienen la etiqueta de “energéticas”. Así que, tampoco debería ser sorpresa saber que estos tragos no son buenos para tu cuerpo.

Desde hace algún tiempo se viene anunciando el efecto negativo de estas bebidas, asegurando que una sola lata de Red Bull puede ponerte al borde de un ataque cardíaco, información que ha causado pánico entre los consumidores de todo el mundo. A pesar de todo, los resultados de este nuevo estudio, aunque graves, no son tan alarmantes.

El estudio, realizado y conducido por científicos de la Clínica de Mayo, involucró a un pequeño número de participantes. Un total de 25 adultos con un promedio de 29 años de edad, entre los cuales 14 de ellos eran hombres. Su índice de masa corporal promedio estaba justo en el valor medio del rango (25), ninguno de ellos era fumador, no consumían cafeína regularmente y según ellos mismos, no padecían ni se veían afectados por ninguna enfermedad.

Lo que el estudio reveló fue que tomarse una lata de 480 ml (un total de 16 onzas) de una bebida energética, sin importar su marca, lleva a un aumento de la presión en la sangre y también eleva el nivel de estrés hormonal en adultos saludables. Estos cambios a corto plazo pueden preparar el terreno para un riesgo aún mayor, como una enfermedad cardiovascular.

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MaximilIan Watcher

Las condiciones del experimento fueron establecidas de forma sencilla. Se les dio a los participantes una bebida energética y 5 minutos después debían tomarse una bebida normal sin estimulantes ni azúcares. Esta rutina se repitió durante dos días, en un período máximo de dos semanas. La segunda bebida, además de no tener estimulantes o azúcares, era indistinguible en términos de sabor, color y textura.

Antes de cada día de observaciones, se les dijo a los participantes que se abstuvieran de las cervezas y el café. Mediciones fueron tomadas 30 minutos antes y después de la ingesta de bebidas, tomando nota de valores de cafeína y niveles de azúcar, presión sanguínea y ritmo cardiaco. También vigilaron los valores de noradrenalina en la sangre, una hormona de estrés conocida por incrementar el ritmo cardiaco, la presión sanguínea y también por liberar azúcar en el organismo.

Como fue descrito en la revista de investigación médica JAMA, los niveles de cafeína se dispararon después de la bebida energética pero la bebida sin estimulantes no provocó cambios. El ritmo cardiaco y la presión sanguínea se mantuvieron en los niveles normales durante los primeros días del experimento, pero en días posteriores la presión sanguínea empezó a elevarse, aunque se mantuvo estable el ritmo cardiaco en ambos escenarios. Adicionalmente, los niveles de noradrenalina se elevan y conjunto al aumento de presión sanguínea, podrían provocar ataques cardíacos.    

Sin embargo, Tracy Parker, nutricionista para la salud del corazón en la Fundación Británica para el Corazón, ha comentado que al estudio le ha faltado profundidad porque le hace falta distinguir aún cuál es el componente que provoca las enfermedades y los infartos, así que aún queda mucha investigación por hacer.

De todas maneras, no podemos obviar el hecho de que las bebidas energéticas no son la opción más saludable si de mantenernos activos se trata.