Quiero que sepas lo que es el verdadero amor, ese que no pudiste lograr conmigo.

Hoy me ha costado tomar una decisión que entre lágrimas, pensamientos, recuerdos, sentimientos, palabras y momentos; he logrado hacer. Te amo pero debo dejarte atrás ya que tú no sientes lo mismo por mí.

Tardé tan sólo unas semanas en enamorarme de ti. ¿Y es que cómo no iba a hacerlo? Si eras el príncipe azul con el que soñaba. Nunca logré que te enamoraras de mí, y hoy con la frente en alto respiro y doy un paso adelante sin ti, sabiendo que aunque te amo te dejaré ser feliz; que seas feliz con quien tú prefieres ya que conmigo no lo eres.

Si bien no eras perfecto, yo me enamoré de cada uno de tus defectos y virtudes; eso es lo que cuenta ¿no? Porque de tus ojos verdes, tu cuerpo, tu sonrisa, tu cabello rizado, tu color de piel; cualquiera puede enamorarse. Sin embargo me enamoré de los defectos de tu cuerpo que a simple vista no se notan. Me enamoré de cómo te ves antes y después del baño, de tu cara y aliento al amanecer, de tu manera de comer, de tu risas escandalosas, de tu manera de creer que tienes la razón siempre, de tus ronquidos en las noches, de cómo me molestabas, de la manera en la que empezábamos a hacer el amor. Esto y más me enamoró de ti.

Si bien no son cosas que se pueden ver a primera vista, yo las fui descubriendo y cada cosa nueva que descubría en ti me enamoraba como una loca. ¿Y tú? Tú decidiste tomar otro camino, no a mi lado y dejarme a mí enamorada sufriendo porque ya no estarás aquí. Pero porque te amo quiero desearte lo mejor del mundo y espero que cuando encuentres a tu princesa logres enamorarte de sus defectos y virtudes, para que sepas cuán fuerte era mi amor hacia ti.

Esta vez espero que el amor sea mutuo, que como tú la amas a ella; ella te ame ti, para que de esta manera nunca pases por lo que estoy pasando yo, dejando atrás a quien amo con un nudo en la garganta y un vacío en el pecho.