Colaboración por Priscila Martinez
Me gusta escribir lo que mis ojos expresan y lloran, me gusta escribir para ti y por todos aquellos corazones enamorados y rotos. ¿Mi inspiración? La vida y por supuesto, Él.

Fue fingir que cada día estaba mejor aunque en realidad yo sabía que cada día moría más por dentro.

Esta noche me detuve a pensar lo que sentí al perderte. Creo que nunca lo hice realmente, cometí el error de simplemente dejar que el dolor en el pecho, la desesperación y las lágrimas se apoderaran de mí, pero nunca me detuve a pensar qué era perderte, qué era eso más allá de las lágrimas y el dolor que sientes al perder a tu amado. Pero después de esta noche sé que si me preguntan qué se siente perder al amor de tu vida, probablemente me quedaría callada por unos instantes tratando de recordar esta noche donde ya no estuviste. Creo que me detendría a recordar las lágrimas que corrían solas por mis mejillas y el dolor que me causaste al irte con ella, pero detrás de todo eso, creo que contestaría lo siguiente:

Probablemente diría que perder al amor de mi vida fueron sólo lágrimas y soledad y no diría más, o probablemente sólo sonreiría y diría que ya es cosa del pasado y que fue fácil olvidarte. Quizás mienta y esconda detrás de una risa todo el dolor que aunque no lo viviste a mi lado supiste que estuvo presente, quizás les confiese que fue algo difícil o quizás, sólo quizás les diría la verdad; que esta noche me di cuenta de que para mí perderte fue perderme a mí misma al mismo tiempo, fue perderme en mi dolor y perder los sueños y metas que un día había soñado a tu lado.

Para mí, perderte fue darme cuenta de que no es necesaria la muerte para perder el alma de tu cuerpo, que no es necesaria la enfermedad para dejar de sentirte bien, para mí perderte fue perder el sentido del tiempo y de mi camino, fue vivir día a día con el dolor presente a todas horas y a cada minuto, y a cada segundo, fue llorar hasta quedarme dormida y pedirle todas las noches a mi ser divino que volvieras, para mí perderte fue querer desaparecer y es que prefería perderme y borrarme de tu vida, que borrarte de mí, es algo raro, lo sé, pero prefería desaparecerme con mi dolor, mi amor y tu recuerdo, que seguir aquí y arruinar tus días.

Sí, quizás suene masoquista o quizás suene exagerado para algunos oídos, pero sólo una persona que haya amado realmente y haya perdido al amor de su vida lo comprenderá y entenderá que cuando se pierde al amor de tu vida quedas completamente vacío. Sólo alguien que ha amado sabe que el corazón sí duele, que el pecho te arde y la necesidad de esa persona es peor que cualquier droga.

Perderte fue mi peor tormenta, mi huracán y mi terremoto al mismo tiempo, y a cada momento me hundía más y más. Perderte fue darme cuenta de que lo único que quería era tu bienestar y tu felicidad aunque yo ya no fuera el motivo de ella, perderte fue comerme las palabras y ver cómo te ibas con ella, fue fingir que cada día estaba mejor aunque en realidad yo sabía que cada día moría más por dentro, fue perder mi risa, mi sonrisa, y el brillo de mi ojos, fue ahogarme sin necesidad de estar en agua.

Entonces, si me preguntas qué fue perderte, pues tengo que decirte que perderte fue perder el sol, la luna, y las estrellas, fue mirar al cielo y preguntarme si ella te abrazaba mejor que yo, si te besaba como te gustaba, y te cuidaba como lo necesitabas, perderte fue caer en un desierto y morirme de sed de ti, perderte fue cantarte en el coche lo más alto que pude y saber que nunca me escucharías, fue buscarte entre la gente y tratar de encontrarte, perderte fue verte dar la media vuelta, renunciar a mí y ser fuerte, fue ocultar mi amor hasta lo más profundo de mi corazón, porque yo sabía que estabas mejor sin mí, perderte fue rogar tu regreso al universo, y necesitarte a cada momento, fue sentirme sola y vacía, amarte cada día más a pesar de tu partida, y extrañarte a cualquier hora y lugar, pero ahora te pregunto a ti, ¿qué se siente perder a la persona que más te va a amar en esta vida?