Colaboración por Mariel Segovia
Una capricorniana, soñadora en construcción, amante de la música, el café y del universo. Creo que “el tiempo vuela cuando uno la pasa bien”.

La realidad acabará con muchos de tus planes.

Cuando terminas la carrera todo el mundo espera lo mejor de ti: tus padres, tus amigos, tus profesores, los abuelos, tus tíos y hasta tus vecinos. Lo más fácil sería decirles a todos ¡es mi vida y aún ni yo sé qué hacer con ella!… Pero te controlas y les explicas que eso tratas de hacer.

Has sentido como si todo te viniera encima, porque debes cumplir con lo que el mundo espera de un universitario, conseguir un magnifico empleo, ganar mucho dinero y luego casarse. Resulta que aún no lo consigues. Pareciera que la realidad quiere acabar con todos tus sueños, esos con los que entraste el primer día a tu salón de clases, ¿los recuerdas? Sino, es momento de sacarlos a flote.

No hagas lo que el mundo espera de ti, haz tu mejor esfuerzo para ti, nunca podrás complacer a todos, ¿qué tal si empiezas por ti? Muchas veces tendrás que hacer trabajos que no te gustan o tendrás jefes a los que querrás decirles ¡renuncio! porque no te gusta lo que haces, pero eso no implica que lo debas hacer mal, por el contrario, hazlo lo mejor que puedas, piensa que es para algo mucho mejor, que los esfuerzos tienen su recompensa, además una carta de recomendación no está de más.

Tal vez ahora no tengas el empleo ni el sueldo que te encantaría, aún no puedes pagar tus propias cuentas, tener tu propio auto o irte a vivir sola, pero recuerda que el camino para cumplir tus sueños no es fácil, aprenderás en el trayecto, adquirirás experiencia, sabrás cosas nuevas, te harás mejor persona, a la vez que irás adquiriendo mayores responsabilidades. Cada paso que des será estar más cerquita de ellos, siéntete orgullosa por ello, y sí, te vas a equivocar y vas a tomar malas decisiones y sentirás que quieres volver a ser la niña de papá y mamá pero no desesperes lo mejor está por venir.

Así que toma el control de tu vida y trabaja duro todos los días, confía en ti, no te compares con los demás, cada quien forja su camino a su ritmo y recuerda que es tu vida, son tus metas y tus sueños, no el de todos los demás.