Me han dicho que soy masculina, pero no me interesa ponerme a la “altura de un hombre”, porque siempre hemos estado a la par.

Desde que tengo uso de razón mi vida ha estado llena de mujeres, me críe en un matriarcado… Mamá, tía, abuela y Ochi (mi madrina). Nunca tuve un papá, hasta los 18 años, en donde él me contactó. Y mis figuras “paternas” eran mis primos y tíos, a los cuales quiero muchísimo, pero no llenaron el vacío de no tener un padre, porque creo que nunca tuve ese vacío. Mi madre querida supo hacerla bien, supo cómo no hacerme odiar a este ser “paterno” (que luego se llamaría Carlos y que me cae bien) y a no odiar a los hombres.

Mucha gente me dice, tu mamá es como tu papá y tu mamá y yo les digo, ¡NO, mi mamá es mi MAMÁ!… No es mi papá, pero no por eso soy una persona triste, al contrario, soy feliz de tenerlas a ellas, mis mujeres, sin ellas no hubiese sido NADIE… o hubiese sido otra persona.

Como mujer siempre me había considerado socialmente bien “masculina”… por mi forma de pensar y sentir, por ser un poco más “liberal”… Y el hecho de sentirme así me abrió la pregunta del por qué me debería sentir masculina, si SOY MUJER, no he pensado en cambiarme de sexo (considero que la que quiera hacerlo está en todo su derecho y la banco al 100%) porque me gusta ser mujer y llevar las riendas de la mayoría de los asuntos, me gusta pagar la cuenta, me gusta tomar la iniciativa, me gusta andar sola por la calle, me gusta usar falda y short cuando hace calor, me gustan los hombres y no creo que sea puta (no juzgo a las que lo sean) por acostarme con ellos (por supuesto con todas las precauciones del caso), me gusta hacer el fuego para el asado y parrillar con una cerveza en la mano, me gusta ensuciarme con tierra y hablar de fútbol, al igual que me gusta hablar de política, religión y maquillajes.

No recuerdo el número de personas que me ha preguntado el por qué soy así… por qué hablo de sexo como si fuera “hombre” o por qué soy tan empoderada de mis opiniones… Me afirman que es porque no tuve papá, que busco en la forma de ser de un hombre a esa figura que me faltó… y yo… yo me río… porque encuentro bien imbécil pensar que UNA busca al papá en otros hombres, es medio Electra (Edipo versión mujer), medio depravado pensar así y yo me siento bien mujercita para dar mis opiniones de lo que encuentre necesario, no me quiero poner a la “altura de un hombre” porque siempre hemos estado a la par.

Fue un día de verano en mi AMADO Cajón del Maipo (Chile) que decidí hacer una canción a la que titulé “SOY MUJER”… “Soy la que quiero ser, soy mujer… Ni buena, ni mala… sólo soy yo, la que no es juzgada, la que hace lo que quiere, la que volvió a nacer”. Ese fue mi lema. Porque estaba (y aún lo estoy) aburrida del maltrato y prepotencia con la que a veces somos tratadas, de parte de TODOS, porque a veces nosotras mismas tratamos de “suelta”, “fácil”, “puta”, a cualquier chica que anda mostrando un poco de más… (yo a veces también muestro un poco de más y lo hago porque SÍ, por mí, porque me veo linda con un buen escote, porque me gusto cuando me miro al espejo) y porque a veces la sobreprotección nos puede llegar a ahogar, ya que hay que luchar día a día para NO SER EL SEXO DEBIL (no somos débiles por llorar o tener una contextura más delgada que un hombre), eso no quita el hecho de la preocupación que puede tener un hombre hacia nosotras, porque se mal entiende al “feminismo”, porque el feminismo busca igualdad de derechos, de que tanto hombres como mujeres pueden llorar, pueden cuidar un hijo, pueden trabajar a la par.

He visto muchos hombres diciendo… nos discriminan por ser hombre, ¿por qué hay un día de la mujer y no un día del hombre?, o frases como: “El mayor machismo en Chile viene de las propias mujeres, matriarcado asolapado como leí por ahí. Son tan machistas que les crearon un día como minoría. Me caaaaaaaaaaarga el día de la mujer” (nada que decir, sólo cantar).

Nadie entiende que la lucha por la desigualdad social es eterna y no sólo hay que ayudar a las mujeres, sino que, a las distintas etnias, colores, razas, minorías sexuales, todos luchamos día a día para que tengamos misma igualdad de derechos… NO PARA QUE TODOS SEAMOS IGUALES (ni los minions son iguales entre ellos).

Hace dos meses se NOS ocurrió hacer este video clip, y digo se NOS ocurrió, ya que trabajo con un equipo increíble.  La idea fue simple y nos ayudaron muchas mujeres maravillosas. Este es el primer video de Ana Margarita, espero que lo cantemos todas juntas y nos creamos el cuento de merecer respeto, de que no nos gusta que nos violen, nos maten… porque a nadie le gusta eso, que nadie merece ser matada “por amor”, “por celos”…