No me digas que no puedo, porque lo realizaré aún con más ganas.

No pongas en duda que por ser mujer y a veces dejarme llevar por mis sentimientos, me dejaré caer y abandonaré. Tú no me conoces, secaré mis lágrimas después de cada decepción, me pondré de pie con más fuerza, me esmeraré en ser mejor solo para mí, y creeré nuevamente en el amor.

No me conoces, las tristezas son pasajeras, son parte del aprendizaje, llevo camuflada mi fuerza y está despierta, me empuja hacia adelante. Después de eso, visitar el pasado es sólo perder el tiempo, el presente es ahora , y es lo que tengo que construir para mí.

Soy más de lo que muestro, algunos días al mes seré un conjunto de nerviosismo, ansiedad y sentimientos que no podré manejar, no necesito chocolates y regalos para eso días, soy suficiente, y si alguien estará a mi lado, tiene que ser un amor completo, porque de medios amores sólo se reciben medias felicidades.

Creo en mí, en cómo la naturaleza me hizo, en cómo mi personalidad me define, y en cómo mis errores me enseñan. Seré quien deba ser, para disfrutar de la única vida que tengo de manera plena. Soltera, casada, divorciad , mi estado civil no definirá mi estado de ánimo.

Soy una mujer de hermosas cicatrices que me recuerdan cada episodio, y son mi puerta a una vida real. No creo en las promesas, las palabras valen cuando son acompañadas de actos, no de flores. No me roba el sueño el matrimonio, un pacto de dos que sea para siempre y se respete me define mejor. Las oportunidades se otorgan a quien se las merece, pero la prioridad siempre debo ser yo, mi integridad, mi confianza, mi amor propio, lo demás será un segundo plano.

Soy mujer, de las que se equivoca, llora, se enoja, se asusta y se atreve a continuar. Soy mujer de las que cree  que  el amor, en cualquiera de sus formas, lo que debe darte es paz .

Así que hoy fortalece quien eres, renuncia a lo que te detenga y continúa creyendo en ti. Cuando más oscuro todo se pon es porque ya va amanecer. Sé tú, no existe en el mundo nada ni nadie que te detenga, poco a poco afirmarás tus pasos, y un día cuando ya te encuentres llegando a lo alto que te propusiste no verás más las pequeñas cosas que te detuvieron, agradecerás cada lección, creerás firmemente en el «no hay mal que por bien no venga». 

Muestra quién eres, reinvéntate, enamórate una vez más de ti.