Colaboración por Frida María García
Después de escribir en cualquier superficie decidí tener un blog donde cuento de manera rosa todo lo que me pasa... y lo que no también. Enamorada del amor, de los días nublados, de las historias cotidianas. María Divina

Alguien con quien aprender nuevas formas, modos, ceder, pedir perdón. Hablar de todo y nada a la vez, mensajes inesperados, crear detalles.

Esto es en especial a todas mis amigas que andan de enamoradillas, con las mejillas rojas y los ojos enormes como caricatura japonesa; me encanta verlas así en este momento. Sí tenían el pendiente si apruebo o no a sus citas, les cuento que se llevan un 10. También pensaba en que ya nos hacemos a la idea de que el príncipe azul no existe o estamos esperando a alguien que nos rescate de nuestros rollos. Ahí tenemos que sacar la guerrera amazónica que llevamos dentro porque ni el príncipe William nos ayudará.

Hice un post acerca de que tú eres un entero no un medio. Así que tal vez, sólo tal vez, queremos toparnos con la persona que podamos ser nosotros mismos, sin máscaras, sin miedo, claro con nuestros matices, manías y mal genio en las mañanas. Compartir silencios, encontrarte en su mirada… sin tener los mismos gustos pero ser igual de soñadores. Ver esas películas raras de comedia un tanto extraña, encontrar alguna foto graciosa y querer compartírsela en ese momento. Encontrar una banda increíble, hacer un playlist para compartírsela en el instante perfecto. Podría ser también un compañero de aventuras, de viajes cortos a destinos tan conocidos pero con vista distinta para dos.

Aprender nuevas formas, modos, ceder, pedir perdón. Hablar de todo y nada a la vez, mensajes inesperados, crear detalles. Abrazos que juntan tus cachitos, caminatas por un andador, ir por helado o unos tacos en la madrugada jajajá.

De esos momentos que detrás de esas sonrisas tímidas dan paso a un beso. Ay, de verdad no sigo escribiendo todos esos escenarios porque me derrito de amor. Sé que pongo el lado rosa, el bonito, el que todos añoramos. Imaginen si leerlo es bonito, sentirlo no hay palabras y sí hay aún no la encuentro.

Tal vez me la están reservando para el momento exacto. No podemos menospreciar las cosas no tan buenas que también vienen dentro del paquete pero es parte de; aparte qué sería la vida sin un poquito de drama. Dejando el drama eso nos hace crecer y entender demás palabras que apenas sabíamos las definiciones.

Afortunados son los que encuentran de la manera más simple. Donde, tal vez… sólo se dieron cuenta al cruce de sus miradas, a la tercera cita, a la segunda canción que tocaba la banda en aquel bar o en una noche de chicas donde fue ese chico valiente a pedir tu número.