Colaboración por Serena JG
Soy amante de la escritura, creo que mediante palabras entrelazadas podemos expresar el resultado de la observancia acerca de temas que nos interesan, en mi caso cuestiones sociales (humanidad, soledad, miedo) y también un poco de lo que a todos nos gusta: el amor. Blog

Tener que mirarte sabiendo que eran las últimas veces fue lo más doloroso que me pasó en la vida, porque significaba que mi superhéroe esta vez usaba su capa para volar lejos de mí.

Desde que te fuiste varias cosas cambiaron. Ya no vivo al lado del río como antes, creo que una casualidad me llevo más cerca del cielo donde probablemente estés, así me cuidas, como siempre hiciste. Tengo un sentimiento que jamás había experimentado: te extraño. A veces me pregunto por qué te fuiste, por qué tú y por qué yo me quedé así, tan vacía y esperándote sabiendo que no vas a volver…

Desde entonces me cuesta un poco escuchar música, ya que cada melodía me recuerda tu cara y tu sonrisa, lo que intento evitar porque sería como imaginarme ir a la playa a escalar montañas, o hacer paracaidismo tirándome en un sillón, cosas imposibles…

También sé que te fuiste en un verano que convertiste en invierno, me convertiste en una soñadora y una loca que no para de hablar con la nada misma. Creí que estaba mal hablar solo por la madrugada hasta que tú te metiste dentro mío, y te busco mirando al cielo sabiendo que estás ahí porque tuviste que mudarte a un lugar brillante.

Me hubiese gustado tener el tiempo, más bien encontrar el momento oportuno para decirte cuán importante eras para mí y que realmente eras mi héroe y tenía la tranquilizante sensación de que estando conmigo jamás iba a pasarme nada malo… No creí que iba a llegar tan pronto el momento en que te diera la mano por última vez y te acariciara para decirte adiós… Tener que mirarte sabiendo que eran las últimas veces fue lo más doloroso que me pasó en la vida, porque significaba que mi superhéroe esta vez usaba su capa para volar lejos de mí… Significaba que tenía la capa rota y un ultimo viaje por hacer con su mano ya no entrelazada a la mía. Qué caprichosa y un tanto egoísta, no quería soltarte porque parte de mí y más de un 50% se fue ese mismo instante en que cerraste los ojos y desplegaste tu capa…

Te cuento papá que ahora le hablo a las estrellas y no sé en cuál estés, ni si quiera sé si estás ahí, pero ahora me gusta soñar y los más bonitos de mis sueños tienen tu cara, ahí te doy los abrazos que acá ya no puedo…

Gracias por haberme amado y por conservarme como tu nena hasta que ese corazón con el que me amaste tanto se dio por vencido, dejó de latir y te fuiste. Pero murió tu cuerpo, solo tu materia, ya que que lo que no murió porque la muerte también tiene algo de ignorante, fue nuestro amor, porque a ese no lo mata ni la misma muerte…

Se cerraron esos ojos con los que tanto amor me miraste seguramente para poder mirarme ahora con el alma, y cayeron esas manos con las que me abrazabas porque ahora eres el oxígeno que me llena los pulmones de aire para poder respirar, y ese gusto salado de cada lágrima que cae por mi mejilla cada vez que quisiera abrazarte… Eres la noche y el día, el frío del invierno y el calor del verano, eres todo lo bello que me cruzo y sobre todo, como merecías subir de categoría y tu capa había roto te convertiste en mi Dios que ahora sí está en el cielo, mi religión y mi plegaria.