Colaboración por Melissa Hinestrosa Lozano
Orgullosamente caleña. Apasionada por mi carrera y por escribir. Odio las injusticias. Amante a los animales y con la fuerte creencia de que cada uno de nosotros puede cambiar algo del mundo.

Sé que no será fácil de sacarte de mi vida, pero me harté de que te convirtieras en mi fobia e inseguridad.

Aquí estoy, cumpliéndote la cita de siempre. Misma hora, distintas situaciones, misma angustia. Tu mejor amiga: la ansiedad, también está aquí, las dos como viejas amigas, de esas que a veces te olvidas que existen pero siempre están ahí. Pero ustedes están muy lejos de ser mis amigas y pronto tendré que decirles adiós de una vez por todas.

Llevamos muchos años juntos, me has acompañado e incluso impulsado tanto a cosas buenas como malas.

Sin embargo, no puedo tenerte cariño y lucho constantemente porque decidas irte. Has hecho daño, me has herido, me has creado situaciones que no existen y has logrado que pierda a personas que amo por interponerte entre lo que sentía.

Estoy aquí empacando tu maleta, en ella los recuerdos de las malas elecciones que he tomado por tu culpa, lo que se ha convertido en fobia y la inseguridad que multiplicaste por 10.000 año tras año. No es del todo tu culpa, yo te dejé entrar, yo te di fuerza, yo te mantuve en pie, te incluí en mi vida, mis sueños, mis metas, mis relaciones y hasta mi autoestima.

Sin embargo, nunca es tarde para sacarte de mi vida, sé que no será fácil y que es un proceso pero ya no quiero vivir más contigo, cargar con tus consecuencias, con las ganas de no arriesgarme que me causas, con las oportunidades que me hiciste perder, con aquella vez que vi irse de mi vida a lo que más amaba porque él ya no soportaba tu presencia. Te mando lejos y espero no llegues a la vida de nadie más o si lo haces, sea en pequeñas dosis, en esa dosis positiva que sólo genera adrenalina y te impulsa al riesgo y al logro. Aquí, ya te acumulaste, me desgastaste, me cansaste, hartaste y fue suficiente.

Te deseo suerte.