Colaboración por Gabriela Alejandra Alvarez
Contenido emocional, básicamente sobre relaciones, rupturas y superación personal.

No puedo estar contigo si tú no me vas a dar lo que merezco, si tu amor no va a ser recíproco hacia mí.

Como me conoces siempre trato de expresar mis sentimientos a través de cartas para asegurarme de no omitir nada cuando te vuelva a ver. Esta carta probablemente la empecé a escribir semanas atrás pero es hoy, el día en que te la entrego que por fin decidí ponerle un punto y final. De cierto modo en todo este tiempo no quise hacerlo, porque seguía todavía con una esperanza, con otra oportunidad, o por el simple hecho de no querer aceptar que ya se iba a concluir toda mi historia contigo.

Me volviste nada por no decir una grosería, llevo días tratando de pensar que fue lo que nos pasó, que pasó con la magia que teníamos, con la relación que todo el mundo envidiaba. Le doy vueltas a mi cabeza para buscar una respuesta pero ya me cansé de buscarla, es imposible tratar de entender como en un abrir y cerrar de ojos todo se fue así de rápido.

Quiero que sepas que esta carta no es para decir que te odio y que te guardo rencor, es más bien todo lo contrario, es una carta para agradecerte de haber formado parte de mi vida, agradecerte por todos lo momentos que vivimos, las cosas que aprendimos, los viajes que hicimos, todas las comidas que compartimos, todas las películas que vivos, todos los besos que nos dimos, todas las payasadas que hacíamos  y sobretodo lo feliz que me hiciste a tu lado.

Por un momento pensé que había sido de las afortunadas, esas personas que su primer amor resulta ser el amor de su vida y que nunca en su vida iban a pasar por las cosas que estoy pasando ahora, y sí, me vi a tu lado por mucho tiempo y me imaginé a tu lado para siempre. Pero volviendo a la realidad me estrellé y me estoy dando cuanta que no hay un para siempre cuando se trata de nosotros.

Eres una persona muy valiosa, siempre vas a tener un espacio en mi memoria. Los primeros años de relación te comportaste increíble, eras todo lo que había querido en una pareja, pero lamentablemente por tu lado el amor se empezó a desvanecer así como los detalles, las caricias hasta los besos.

Luché, luché muchísimo para lograr que me amaras otra vez, hice lo que pude pero no puedo más, ya no quiero sufrir más, ya no puedo vivir nada más de los recuerdos lindos que tuvimos los primeros años pensando en que algún día se repetirán, y tú volverás a ser como antes, ya no puedo más, tengo que dejarte ir.

Gracias por haber tomado tú la decisión una vez más de dejarme porque yo nunca habría tenido el corazón y la fortaleza para hacerlo, pero ahora que ya todo se me fue de las manos y no puedo rogar tu amor aproveché para pensar que yo me tengo que amar a mí misma, me tengo que valorar y sobretodo respetar. Yo tampoco puedo estar contigo si tú no me vas a dar lo que merezco, si tu amor no va a ser recíproco hacia mí.

Has formado parte de mi vida prácticamente por cuatro años, va a ser muy difícil tratar de acostumbrarme a la idea que ya no estás aquí, que ya no puedo contar contigo, que ya no puedo llamarte a cualquier hora del día y contarte las cosas que me están pasando,  o ir corriendo a tu casa para darte un beso o un abrazo por el simple hecho de que me provoca, debo dejar de soñar en nosotros, voy a dejar de soñar en un nosotros.

Te deseo lo mejor en tu vida, que todos las cosas que te propongan se cumplan, te deseo felicidad absoluta y con la esperanza de que ojalá algún día nos volvamos a encontrar y  me des la grata sorpresa de que todo esté yendo de maravilla.

Gracias, por absolutamente todo….