Porque amar no es necesitar de alguien, sino querer entregar tu todo por esa persona.

Bien dicen los sabios que las personas que aman más es porque han aprendido a estar solas, son las que saben disfrutar de las cosas sin compañía, y son las que aprendieron a hacer las cosas para sí mismos y no por nadie más… Porque amar no es necesitar de alguien, sino querer entregar tu todo por esa persona. 

Y es que, ¿cómo es que no llegaste antes a mi vida? ¿Cómo es que a veces le pido una explicación a la vida sobre cómo debo de ser en el amor? Definitivamente el amor es la cosa más confusa y más bonita de esta vida. Te das cuenta de que tratar de entenderlo no vale la pena, que sólo vale la pena sentirlo, y cuando te encuentras con esa persona con la que compaginas tus gustos, tus ideas, e incluso algunos de tus sueños, es ahí cuando te das cuenta de que la tristeza, el dolor y el sufrimiento que antes sentiste valieron la pena.

Y es que te encuentras con la persona que viene a ofrecerte su amor para construir y reparar el caos de tu vida, esa persona que con un abrazo junta todos los pedazos rotos y viene a regalarte un poco de paz, tranquilidad y estabilidad como tanto querías, como tanto deseabas…

Y llegará el día que te levantes por la mañana, te veas al espejo y te veas completamente feliz, porque esa persona está a tu lado, sin conformarte con mitades de amor, complementándose, compartiendo todo. Porque el amor es un acto de coraje que requiere valentía, es saber apostarlo todo por esa persona y es por lo que te debes de arriesgar, ofreciéndole un amor de tiempo completo, al que sólo le baste con mirarle a los ojos y decirle… «por ti me siento capaz de todo».