Por Josefina Pizarro
25 agosto, 2016

Sabes que se acerca la guerra cuando los haces probar algo nuevo.

Los niños son especiales, puros, sinceros y llenos de amor y diversión para dar y regalar. El problema es cuando son quisquillosos con la comida. Es una batalla campal cada cena y almuerzo por el hecho de que no comen NADA. O que Dios te disculpe si juntaste todos los alimentos en vez de prepararlos. Al menos no estás solo, todos hemos pasado por eso. Para que te relajes y rías un rato, aquí tienes 15 momentos frustrantes que sólo los que tienen hijos quisquillosos con la comida entenderán.

1. Cuando adoran una salsa como el kétchup y se lo ponen a prácticamente todo.

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2. Cuando sus sándwich consisten básicamente en dos rebanadas de pan.

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3. Cuando tu hijo no se da cuenta que donaste 10 de sus juguetes preferidos pero se da cuenta que intentaste poner vegetales en su comida.

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4. Cuando intentas hacer que tu comida se vea apetitosa para tu hijo.

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5. Cuando algunas texturas de comida le dan ataques de pánico.


6. Cuando sólo adoran un tipo de color dentro del cereal.

¡Todos los Froot Loops saben igual, no hay que separarlos!

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7. Cuando te equivocas al no separar bien la comida y te odian por el resto de sus días.

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8. Cuando tu hijo no come nada de lo que cocinas, pero sí come extrañas combinaciones.

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9. Cuando les haces probar algo nuevo y sabes que vienen horas de lucha y guerra interminable.


10. Cuando la orden de tu hijo es… plana.

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11. Cuando no les gusta algo ANTES de haberlo probado.


12. Cuando tus hijos te dicen que no tienen hambre, pero en el minuto del postre les suena el estómago.


13. Cuando sabes que llevarlos a un buffet es literalmente tirar dinero a la basura.

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14. Cuando tienes que rogar y pedir por favor sólo para que le den una mordidita.

15. Y cuando nada funciona, pierdes la poca paciencia que tienes.

¿Tu hijo es muy quisquilloso con la comida?

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