Por Nicole Lavanchy
10 junio, 2016

¡Convierte cualquier plato en una verdadera delicia!

Que el jengibre está de moda no lo podemos negar. Y es que a pesar de ser un alimento milenario, durante el último tiempo ha tomado un revuelo indiscutible; en la limonada, en las galletas, en los pescados, en los mariscos, en pollos, arroz, etc, etc, etc., no discrimina entre dulce o salado, y esa versatilidad es la que nos hace adorarlo cada día más. Y bueno, ese sabor picantito y alimonado que no deja indiferente a nadie.

Si las anteriores no fueron razones suficientes para que comiences a añadir el jengibre a tus platos, creo que podré convencerte con lo siguiente; su consumo mejora el flujo sanguíneo, alivia mareos y vértigos, mejora el metabolismo, ayuda a reducir la acidez estomacal, es un compañero ideal de resfríos, a las mujeres nos alivia los dolores menstruales, entre muchas otras cosas.

Así que si ya te convenciste, te invito a ver algunas maneras de usarlo en la cocina:

Carne

Idealmente se puede usar rallado o en polvo para marinar (si se quiere acompañado de otros ingredientes como cebolla, ajos, pimentón y sal), pero también puede añadirse rallado una vez preparada la carne, como un toque final. 


Pescados

La mejor manera de aliñar tus pescados con jengibre es combinándolo con limón. Puedes simplemente ponerle ralladura y luego unas buenas gotas, o sino preparar una rica salsa. La manera más fácil de hacerla es poner a calentar el sartén, luego agregarle mantequilla (al ojo dependiendo de la cantidad de salsa que quieras preparar), el jengibre que quieras, jugo de limón y miel.


Ensaladas

Al igual que la carne y los pescados, si quieres un aliño simple pero exótico, puedes solamente rallar la raíz y ponerla sobre tu ensalada, será un toque perfecto.

Si pretendes hacer algo un poco más elaborado, puedes hacer un aderezo. Necesitarás 1 taza de aceite de oliva, 2 cucharaditas de miel, ¼ taza de salsa de soja, jugo de 1 limón, 3 dientes de ajo, 3 cucharadas de jengibre fresco rallado, 1 cucharada de mostaza y pimienta negra molida. Mézclalo todo y agrega el aceite al final.

Si no cuentas con los ingredientes suficientes, tenemos otro aliño más simple: 1 cucharada de soja, 3 cucharadas de agua y 1 cucharada zumo de jengibre que se puede hacer licuando un jengibre fresco.


Guisos

En el caso de los guisos el uso del jengibre es más simple (pero igual de rico). Puedes hacerlo de dos maneras: incorpora un poco de jengibre picado en un sofrito y luego añádelo al guiso. Por otra parte puedes poner un trozo completo en el guiso mientras se prepara y luego retirarlo antes de servir.


Sopas

En las sopas, el jengibre suele acompañarse de zanahoria y cebolla. Para hacer un rica sopa con jengibre, debes primero saltear 1/2 taza de cebolla picada con aceite de oliva, luego agregar 500 gramos de zanahorias y dejar cocinar por 3 minutos. Posteriormente agrega media cucharada de jengibre y deja cocinar por dos minutos más. Pasado el tiempo añade un cubo de caldo a 3 tazas de agua y cocina a fuego lento por 15 minutos. Deja enfriar y vierte ambos contenidos en una licuadora hasta que mezclen.


Bebidas

Perfecto para añadir en limonadas o infusiones. Un (mínimo) rallado y ya.


Dulces

Ya conocemos las famosas galletas de jengibre. Sin embargo, en la cocina dulce no es sólo ahí donde se puede utilizar. Si lo agregas rallado a cualquier preparación quedará deliciosa, y si lo hacemos en alguna específicamente de chocolate, nivelará el -a veces- ostigante sabor del cacao. 

Así que ya sabes, corre a preparar tus platos con jengibre. Yo no subestimaría su poder…

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