Por Camilo Fernández
19 marzo, 2018

Para quienes no lo conocen, tiene mucho más sentido de lo que piensan.

Creo que lo peor que me podrían decir es que fuera a comer piedra. Si llegara esa invitación, preferiría morirme de hambre. No suena nada de apetitoso. ¿Que otra cosa podría ser más desabrida que una roca inerte? Si somos un poco menos literales, les tenemos que presentar un plato que está fascinando a quienes no lo conocían.

El caldo de piedra está enamorando por su novedoso estilo, que si bien es un plato prehistórico, la roca que trae al centro no deja de impactar a los más tradicionales.

Rock soup #caldodepiedra #caldo #oaxaca

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La preparación incluye camarones, pescado, cebolla, cilantro, cebolla y ají. Las piedras son dejadas al rojo vivo, lo que genera un proceso de cocción que da un sabor único.

Las piedras de esta sopan tardan dos horas en calentarse y se ponen en el platillo o jícara donde están todos los ingredientes crudos y el agua fría.

Luego de 3 a 4 minutos, todo se cuece.

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 Su origen proviene desde la época colonial de América Latina, específicamente en la comunidad de San Felipe Usila (México) y que prontamente se fue difundiendo. La historia dice que las ollas se hacían de piedra alrededor de los ríos en la época prehispánica y que el cuenco donde se ponía el caldo tenía un tamaño de entre 50 y 70 centímetros.

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En la actualidad, el caldo de piedra tiene sus propias interpretaciones alrededor del mundo, pero su esencia nativa sigue siendo la misma. Primero se colocan los ingredientes juntos, luego las piedras y en 3 minutos ya está listo. 

¿Te atreverías a probarlo? Debo admitir que esta extraña elaboración es algo tentadora.

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