Por Andrea Araya Moya
26 mayo, 2016

¡Ya no sufrirás por una cebolla desalmada!

Probablemente eres de los que se niega rotundamente cuando te piden ayuda para cortar cebolla. Los ojos te arden y pareciera ser que justo te enteraste de algo demasiado triste o que esa cebolla ha sido la culpable de que te hayan roto el corazón. Lloras y lloras y no puedes hacer nada para remediarlo, pues empeora. Si esta es tu historia, entonces es tiempo de que conozcas un truco que te facilitará la vida y te ahorrará las lágrimas.

Lo que debes hacer es muy fácil. ¿Estás listo? Sólo debes meter la cebolla en el congelador por unos cinco minutos antes de cortarla. Luego retírala y córtala como de costumbre. ¡Ya no llorarás! Eso sí, no se te vaya a olvidar meter la cebolla a la nevera antes de cortarla.

A todo esto, ¿sabes por qué las cebollas te hacen llorar? Simple. Dentro de la cebolla existe una sustancia llamada alinasa, que se desprende cuando cortas la cebolla y que, además, provoca la emisión de la molécula propanotial, que es la que causa irritación en tus ojos y, por lo tanto, te hace llorar. La única manera de evitar esto es enfriando las cebollas.

Además, también existen otras formas de evitar el llanto al cortar cebolla. ¿Cómo? Existe una muy sencilla que consiste en introducir la cebolla en un bowl con agua templada durante unos minutos. Luego sacarla de ahí y cortar como de costumbre. Aunque incluso puedes cortar la cebolla ahí mismo dentro del agua para que los gases de la cebolla no salgan hacia la superficie.

Otra técnica sencilla es acelerar el tiempo que tardas en cortar la cebolla, pues así no tendrá tiempo de expulsar los gases irritantes. Si tienes la habilidad de cortar rápido, entonces manos a la obra. Si no, entonces usa la técnica del congelado o el agua templada.

Tú eliges.

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