Por Monserrat Del Pino
2 febrero, 2018

Estos dos tenían demasiado tiempo libre.

Una pareja desempleada y aburrida de Fenham, Newcastle decidieron que lo mejor para pasar el tiempo era hacerle una buena broma a su vecina, la cual consistía en hacer pedidos de comida a domicilio y mandarlos a su casa. Pero lo que se originó como una inocente broma terminó teniendo inesperadas consecuencias para ambos.

Alan Ward de 23 años y Kirsty Ogle de 19, hicieron que trece pedidos de comida a domicilio terminaran en la casa de su vecina, entre el 7 y el 17 de julio del año pasado, sin consideración por el horario ni el precio, según informó Metro. En una declaración leída durante la audiencia, la víctima afirmó que después de un punto llegó a temerle al sonido del timbre.

“Nunca he estado tan nerviosa y paranoica. Sospechaba de todos a los que conozco y acusaba a la gente equivocada de estar detrás de los pedidos”.

Kirsty Ogle/NCJM

La pareja, que fue descubierta por el celular con el que hicieron los pedidos, fue multada por la Corte Magistrada de Newcastle a pagar 150 libras cada uno por acoso, y a pagarle a la víctima 150 libras entre los dos para compensar a la víctima por las molestias ocasionadas.

El defensor de los jóvenes, Andrew O’ Hanlon, afirmó en la corte que no había ningún motivo específico:

“No hay una historia de animosidad entre los involucrados. Fue simplemente un comportamiento juvenil que llegó demasiado lejos. Simplemente se dejaron llevar. Están profundamente avergonzados de si mismos y lo lamentan mucho”.

Alan Ward/NCJM

¿Piensas tú que llevaron esta broma demasiado lejos?

 

Puede interesarte