Por Javiera Oliden
4 mayo, 2018

“Odio cuando la gente delgada dice que es simple: come menos, muévete más, blah blah blah”.

Jennifer Ginley, de 26 años, no era feliz, a pesar de ser profesionalmente exitosa y estar muy enamorada de su novio de más de 11 años. Esto, porque siempre había tenido problemas con su peso, lo que afectaba su autoestima. Y luego de pasar mucho tiempo sintiéndose infeliz con su aspecto, decidió que era tiempo de hacer un cambio. Y cómo cambió, solo en un año.

Como describe en Instagram, sentía que había estado haciendo dieta desde que tenía 15 años, pero nunca le daba resultado. Como muchas, al final solo sentía más decepción en sí misma y una sensación de descontrol sobre lo que comía.

“Humillante ni siquiera empieza a describirlo.”

Y claramente afectaba mucho su autoestima, porque como detallan en Insider, llegó hasta el punto de decirle a su novio que no le pidiera matrimonio, porque no se sentía como una novia con su talla. Y es que aunque las hay, vemos pocas imágenes de hermosas novias en lindos vestidos de tallas grandes.

Es por eso que hace un año, se unió, por cuarta vez, al programa Slimming World, el que se basa en optimizar la comida ingerida. Pero, ¿Qué hizo que esta vez si le resultara la dieta? Según ella, lo más importante fue su cambio de mentalidad.

“Mi actitud fue distinta. No me ‘puse a dieta’. Cambié los balances de mi dieta para que las decisiones sanas fueran más que los ‘gustitos’. Más que pensar solo en los resultados como hacía antes, me preocupé por el cambio, esos pequeños cambios en mí. Todavía me impresiona cuando tomo la decisión saludable y resisto la tentación”.

Lo que más quiere recalcar con su historia es que el cambio empieza por cambiar el sufrimiento y la recriminación por confianza para enfrentar los desafíos, que como ella misma dice no son para nada fáciles:

“Odio cuando la gente delgada dice que es simple: come menos, muévete más, blah blah blah. Es muy condescendiente y frustrante. Cambiar por completo tu mente y hábitos es lo más lejano a simple que puede haber…Pero aunque es muy difícil es posible”.

Ahora ya planea su boda, luego de que su novio le pidiera su mano en una aún más mágica visita a Hogwarts.

¿Qué te parece su transformación?

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