Un tipo se inyectó cúrcuma y lo que le pasó fue horroroso.

Es una de las especias más usadas en el mundo y que está presente en las cocinas de la India y el sudeste asiático. La cúrcuma es una especie de color amarilla que tiene un sabor similar a la mostaza, y que suele ser usada como condimento en la gastronomía, pero también en la medicina natural. Se elabora a partir de la raíz de una planta llamada Curcuma Longa y su consumo en exceso puede ser mortal.

Desde que se dieron a conocer sus cualidades curativas, las personas comenzaron a demandar más este producto y su consumo explotó. Se decía que la cúrcuma actuaba como antioxidante, anticancerígena, antibacterial y antiinflamatoria.

Pero hubo quienes fueron más allá y comenzaron a usar la cúrcuma en tratamientos extremos, como el de una mujer que decidió inyectarse esta especia y murió en San Diego, California, luego de un paro cardíaco causado por una reacción negativa a la cúrcuma.

Ahora, ¿por qué se inyectó cúrcuma? Porque quería aprovechar de sus propiedades de forma más rápida.

“No existe evidencia para respaldar los beneficios de altas dosis de cúrcuma o inyecciones intravenosas de cúrcuma en absoluto”

-Gunveen Kaur a The Conversation

Si bien se ha dicho que la cúrcuma tiene beneficios médicos, la Universidad Deakin afirmó que el consumo en altas dosis de este condimento puede ser nocivo para la salud, pues en lugar de “prevenir el daño de las células, lo promueve”.

Por otro lado, consumir más de 12 gramos diarios de cúrcuma puede provocar diarrea, deposiciones de color amarillo, erupciones cutáneas y, peor, si la inyectas directamente en la sangre puede causarte la muerte.

Así que, consume este condimento de forma moderada y, claro, evita el abuso o las maneras riesgosas de consumirlo.

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