Por Josefina Pizarro
26 Julio, 2017

¡NOOOOOOOOOOOO!

Ah, como adoro la comida. Es tan hermosa y deliciosa, que podría estar comiendo tooodo el día. Obviamente por razones de salud no lo hago, pero disfruto mucho de mis desayunos, almuerzos y cenas, sobre todos olerlas, ¡ñam! Pero… ¿qué harías si te dijera que, según científicos, oler comida engorda? Horrible, pero tal vez cierto. ¡No quiero ni pensar en qué haré con todos mis chocolates!

¿Hay algo más delicioso que comer? Sí; oler la comida.

Es simplemente exquisito.


Ñam.

Pero creo que no podremos volver a hacerlo… pues según científicos oler comida engorda.

¡NOOOOOOOOOOOO!

Así es, según científicos de la Universidad de Berkeley (Puedes leer el informe completo aquí) revelaron que incluso si querías conformarte con oler los alimentos para evitar subir esos indeseables kilitos, no podrás hacerlo más, puesto que existe una relación entre el olor de la comida y los procesos metabólicos del cuerpo.


El estudio se realizó por medio de ratones, algunos de los cuales estaban modificados genéticamente para disminuir su capacidad olfativa. Estos fueron alimentados con comidas ricas en grasas para compararlos con ratones cuyo sentido del olfato era normal.

Berkeley

“Después de que los investigadores de Berkeley eliminaran temporalmente el sentido del olfato en el ratón de abajo, permaneció un peso normal mientras comía una dieta rica en grasas. El ratón en la parte de arriba, que conservó su sentido del olfato, aumentó de peso en la misma dieta alta en grasa”.

Tras tres semanas descubrieron que los ratones con capacidades olfativas reducidas aumentaron un 10% de su peso, mientras los que mantenían un olfato normal doblaron su masa corporal y ganaron hasta un 100% de peso.

¿Entiendes? ¡Eso significa que oler la comida, también engorda!


Luego de esto y para comprobarlo, se asociaron con científicos alemanes para dar una mayor profundidad a la investigación.

Los alemanes tenían una cepa de ratones con nervios olfativos agudos, y descubrieron que ganaban aún más peso en una dieta estándar que los ratones normales.

“Las personas con trastornos alimenticios a veces tienen dificultades para controlar la cantidad de comida que están comiendo y tienen muchos antojos” dijo Céline Riera, ex becaria postdoctoral de la Universidad, “creemos que las neuronas olfativas son muy importantes para controlar el placer de los alimentos y, si tenemos una manera de modular esta vía, podríamos ser capaces de bloquear los antojos en estas personas y ayudarles a controlar su ingesta de alimentos”.

En otras palabras, si quieres bajar de peso, no huelas tu comida.

Ahora, tengo que dar un punto a favor de oler la comida. Todo el estudio fue realizado en ratones, no en humanos, lo que es realmente importante. Muchas de las cosas que causan o curan la obesidad en ratones no han funcionado en humanos.

En segundo lugar, algunos de los ratones eran extra-buenos y extra-malos hablando de sentidos de olfato, eran mutantes creados en un laboratorios. Nosotros hasta ahora no lo somos.

Los investigadores esperan que algún día puedan encontrar una manera de bloquear cualquier señal que los olores están enviando a nuestro cerebro, sin tener que destruir el sentido del olfato de una persona como hicieron con los pobres ratones. Te aviso si pasa algo parecido.

Pero ahora, ¡a comer (y oler) tu comida!