Por Ghalia Naim
9 septiembre, 2016

¡Especialmente para aquellos padres con poca paciencia!

Ser padre o madre no es una tarea fácil, sobre todo cuando debes cumplir como 10 roles en un día y al mismo tiempo: tienes un hijo, debes trabajar, arreglar la casa, cocinar, limpiar, lidiar con los problemas de “adulto” y más encima… intentar tener vida social, o dormir.

Por supuesto que complicado, el estrés con el que viven los padres hoy en día es demasiado y, por si fuera poco, están sometidos a la rutina de la ciudad donde viven; el metro, el bús, el tráfico, etc.

Lo triste de esta historia es que cuando llegan a casa han estado alrededor de 12 horas lejos de los hijos, lo que influye a que sean unos “extraños” para ellos. Llegan a corregir conductas en vez de jugar, son los malos de la película y es frustrante. El mal humor le gana al amor en más de una ocasión, la paciencia se agota y las relaciones familiares sufren inestabilidad.

Si eres uno de esos padres que necesita consejos para no acabar huyendo a otro continente, te decimos algunos:

1. No los apures, ellos tienen su ritmo

Los niños son más curiosos que los adultos porque están descubriendo el mundo. Cada cosa que hacen representa una aventura y algo nuevo que aprender, por eso se tardan tanto. Además, su cerebro está recibiendo tanta información que es normal que se distraigan con todo. En vez de apurar a tu hijo, conoce su ritmo y dependiendo de eso arregla el tuyo.

Por ejemplo: si sabes que se va a tardar horas en la ducha, aprovecha de hacer otras cosas. Te aseguro que después de jugar en el baño saldrá feliz y cansado… lo que es muy conveniente par ti.


2. Explícale las cosas

No le digas que no porque sí, explícale las causas y consecuencias de lo que está pasando. Los niños no saben mucho, pero razonan a la perfección, lo único que debes hacer es explicarle todo con un lenguaje y ejemplos que el pueda entender o sentirse identificado.

Si haces que entienda, no hará lo que quieres exactamente, pero si cambiará su conducta a una mejor.


3. Intégralo a las actividades

La mejor forma de hacerlo respetar “el todo” es comenzar por la familia. Es importante que lo integres a las actividades de la casa dándole pequeñas responsabilidades. No le hagas sentir que es una obligación, hazle sentir que es su responsabilidad y que cuentas con él.

Por otro lado, al sentirse responsable de algo desarrollará en él el sentido del valor y del esfuerzo.


4. Hazle sentir que lo necesitas

Si tu hijo piensa que puedes con todo, seguramente va a abusar de tu buena disposición. Eres quien le dio la vida pero también un humano, por eso lo que debes hacer es hacerle saber que cuentas con él y que necesitas de su apoyo.

Por ejemplo: si lo vas a buscar al colegio a una hora específica para luego ir a visitar a la abuela, hazle saber que así como él espera su programa de tv favorito, ella lo hace igual.


5. Tómate un descanso

Todos los tips del mundo pueden o no resultar, eso depende mucho del entorno en el que se mueva el niño, personalidad y algo de suerte (creo yo). Sin embargo, más allá de los esfuerzos que puedes hacer por tener paciencia, lo principal es que te tengas paciencia a ti.

Está claro que no te sobra el tiempo, más bien te falta, pero busca algún momento para relajarte y tomar un descanso. El amor de nuestros hijos es lo más preciado que tenemos, pero también tenemos derecho a cansarnos.

Una vez al mes date un respiro.

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