Por José Pablo Harz
15 septiembre, 2015

Podrían armar un equipo como Los Vengadores…

Seamos claros: en el mundo no existen superhéroes que puedan lanzar bolas de fuego de sus manos o volar tan rápido alrededor de la tierra hasta detener el tiempo. Eso es ficción y obra de las cabezas de escritores muy creativos. Tampoco existen las personas realmente mutantes que por hechos de la ciencia se hayan convertido en especímenes raros con poderes sobrenaturales. Lo que sí existe, y está comprobado por la ciencia, son seres humanos con capacidades mentales y físicas que escapan a la lógica común y que comparándolos con una persona común y corriente -como yo 🙁 – destacan y pueden ser catalogados como superhombres. Veamos aquí unos cuántos ejemplos.

1. Ingo Swan, el hombre que podía ver cosas a millones de kilómetros de distancia

La visión remota es la capacidad de observar o recibir información de cosas que están ocurriendo atrás de una pared o en Jupiter, si se quiere. Eso es lo que hacía Igon Swann, considerado el padre moderno de esta disciplina, además de ser un reconocido investigador psiquiátrico. Hasta que murió en 2013, acumuló hechos tan impresionantes como describir un anillo de Jupiter del cuál no se tenía conocimiento previo a que la sonda Voyager los hubiera descubierto. Esta capacidad incluso ha sido -y es- utilizado por la CIA.


2. Uri Geller, un ilusionista con ¿poderes psíquicos?

Mover cosas con la mente es el sueño de todo niño y más desde que la pequeña Matilda nos cautivó a todos haciendo volar a la profesora Tronchatoro. A pesar que existe gente, como el israelí Uri Geller, que afirma poseer poderes para mover o doblar cosas, esto ha sido fuertemente cuestionado por especialistas. Incluso Geller, que se paseó por cuanto programa de televisión encontró, fue acusado de “charlatán” por el ingeniero y físico Jack Houck, quien en un video asegura desenmascararlo. De ahí en más demandas han volado de un lado hacia el otro.

httpv://youtu.be/CdHe2yd5LnQ


3. Stephen Wiltshire y una memoria más que fotográfica

Este artista londinense fue diagnosticado con autismo cuando era sólo un niño. No se sabe si esa condición potenció las grandes habilidades con las que ahora destaca. Wiltshire es capaz de dibujar el plano de una ciudad solamente con verla una vez. Y no es que dibuje el paisaje de manera parecida, sino que logra armar un plano arquitectónico perfecto de, por ejemplo, metrópolis tan grandes como Singapur.

httpv://youtu.be/-73DQ1hLsDY


4. Wim Hof o el Hombre de Hielo

Este alemán de 56 años sorprendió al mundo y en especial a miles de científicos al romper el récord mundial cuando estuvo por casi dos horas bajo el hielo sin que su temperatura corporal disminuyera medio grado; todo gracias a la meditación. Desde ahí, Wim se ha aventurado a subir el Everest en short, superar el mal de altura y correr una maratón en el desierto de Namib sin tomar una gota de agua durante los 42 kilómetros. Un verdadero superhéroe.

Qué lindo día, tomando un baño de hielo…Me encanta


5. Monjes budistas y sus capacidades sobrenaturales

Durante una visita a un pequeño monasterio en los ’80, el profesor de medicina en Harvard Herbert Benson y su equipo de investigadores estudiaron a los monjes que vivían en las montañas del Himalaya. Estos budistas eran capaces de aumentar la temperatura de los dedos -de las manos y pies- hasta 17 grados. Además se descubrió que unos monjes de la Inda podían bajar su metabolismo en un 64 por ciento. Como si eso fuera poco se ha comprobado que los monjes son capaces de dormir en una noche de invierno a cinco mil metros de altura en los Himalaya. Y sin problemas.

buddhism5


6. Daniel Tammet y su cabeza llena de números

Daniel Tammet es un prodigio británico de las matemáticas. Se ganó la atención del mundo cuando pudo recitar, de memoria y sin detenerse, el número Pi (3,1415..) hasta el decimal 22,414 en cinco horas y nueve minutos…¡sin ni un error! Ese mismo año fue diagnosticado con el Síndrome del Sabio, quizá la mejor “enfermedad” que se puede tener en el mundo. También es capaz de aprender un idioma tan complicado como el islandés en una semana.

 

¿Conoces algún caso similar?

Puede interesarte